Hay una cita en el primer pliego,

apostillada con copia al editor.

Es un robo a pluma armada,

de entre un montón de letras,

firma de al menos un ciento sentido

de autores prisioneros en fojas poéticas.

Ellos no lo saben,

quizá enardezcan los que viven

o vuelvan a morir los abatidos.

No sólo tomé sus versos para dártelos,

los cambié, osado,

según el molde de mi aliento.

Y no esperé nunca su anuencia,

tampoco la tuya.

Aún tengo fe en la naturaleza del balazo

fortuito, inopinado.

Sagaz.

Cada tiro impreso albergó siempre la ilusión:

gozar del favor del riesgo.

Uno de 100, quizá,

querría entrar para quedarse,

contigo.

Sobre el decreto de un alto al fuego,

pongo pretextos para tirar:

hoy tengo motivo eficaz,

con tu efeméride vuelvo

a esos días de notas clave.

Libero mis sellos,

derribo muros de contención,

trepo al tren del descontrol.

Tengo ocasión para lanzar,

Celebrarte y estar feliz.

Porque vives y me haces vivir

en el hermoso conflicto de sentir,

de amar.

Burlo mi tregua,

echo balas prófugas,

como dianas de contento.

Tu existencia ennoblece la mía donde estés,

y la del universo que honra

la obra extendida

de quien bien sabe al mundo leer.

¡La Tierra giró de nuevo en torno al Sol!

Sobre El Autor

Alejandro Galindo Sandoval

Reportero, editor, pluma silente y amante de lo ajeno

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