Aún estoy en shock, miles de mexicanos no logramos aún salir del asombro…

 

GENERACIONES y generaciones anhelamos a lo largo de la historia una oportunidad así, no creí presenciar la caída del PRI y su sistema envilecido, no creí ver filas interminables de mexicanos en toda la República ejerciendo su derecho y obligación para votar, no creí que la corrupción, esta vez, no se apoderaría de las elecciones.

Es cierto que había algo diferente, mucho hartazgo y asco por la clase política aún en el poder, mucho coraje contenido en las mandíbulas, también había un rumor cálido y efervescente, una sonrisa cómplice, un compromiso establecido a nivel de las conciencias, un presagio en la boca del estómago que murmuraba: “¡es posible!”.

Y lo fue, pudimos como ambiar también el microcuento de Monterroso:

 

Y cuando despertó, el dinosario ya no estaba ahí

 

La esperanza se apodera de la multitud que sale feliz a las calles festejando el arribo una nueva era, personas diversas, unidas por un ideal, y vaya que a los mexicanos nos cuesta trabajo ponernos de acuerdo, no hay mentadas de madre ni rechiflas, hay cariño y acompañamiento, hay espectadores televisivos llorando en sus casas, las lágrimas son de emoción y de incredulidad, de saberse parte de la historia, empoderados al caer en cuenta que pueden cambiar su destino, hay buen ánimo en la ciudad, hay esperanza.

Salen, casi de inmediato, las voces caucásicas furibundas a denostar, ahora resulta que ser moreno es un peligro nacional. Entérate que los morenos somos más del 70 por ciento de la población y, ojalá, como dices, seamos nacos, mugrosos y de izquierda, porque no es delito pensar diferente, pero sí lo es discriminar.

Los pobres también soñamos y plantamos cara a tu enojo irracional.

Recuerda que México somos todos, que podemos estar codo a codo luchando, aprovechando nuestras diferencias y virtudes, que no hay mexicanos de primera o de segunda clase, te crees mejor que un pobre o iletrado pero la posición social y educación que tienes no te ha hecho más inteligente o empático.

Escucha, compatriota, no soy yo el enemigo, estoy al fondo de la escalera y tú apenas me aventajas un peldaño.

La política de nuestro país está teñida de fraude y desconfianza, ya que los ultrajes a la voluntad popular no han sido pocos, estamos acostumbrados a que las cosas salgan mal, a que el poderoso venga y se imponga, no más, este es un llamado a la insurrección, a avisparnos para defender este sueño, porque el dinosario está herido de muerte, pero los privilegiados no quieren que se extinga, sí les damos oportunidad, volverán a gobernarnos y ya has visto el horror que el PRI trae consigo.

 

No es hora de bajar la guardia

 

Insurrección y cambio pacifico, involucrarse en la vida política nacional, exigir puntual rendición de cuentas,

Transformarnos y estar a la altura de la nueva era.

Sobre El Autor

Tania Martínez Suárez
pros_critos@hotmail.com

.mujer.esposa.madre.hija.hermana.amiga. Interesada en seguir aprendiendo, amando y creando; me conmueve y compete todo lo que conlleva el acontecer humano, me encuentro en constante proceso de cambio y creo firmemente que las cosas pueden cambiar con ayuda de todos

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