En una fría atmósfera ocurrió una muerte que desata una cadena de misterios. Tres protagonistas hacen el recorrido hasta el final. En su camino constantemente aparece una extraña mariposa que come lágrimas. ¿Será este símbolo una pista? Orlando, un chico sensible y hasta cierto punto inocente, encuentra muerto al maestro Merick, por quien sentía una gran admiración. En la casa del maestro parece que alguien robó algo y al entrar provocó su muerte. Orlando decide que puede resolver el misterio como si se tratara de un juego de detectives, sin saber lo que le podría esperar. Damiana, su mejor amiga, decide acompañarlo en esta investigación. Ella es un personaje controversial, rebelde y de temple muy fuerte, pero que en el fondo puede llegar a ser tierna con personas a las que estima. A ellos se les alía Emanita, una chica que parece gris y digna de lástima por su condición física, pero conforme avanza la historia esta apreciación irá cambiando.

La sed de la mariposa se desenvuelve en un ambiente dibujado con misterio y rasgos melancólicos, un tanto lúgubres, pero a la vez joviales. Conforme la narrativa avanza, el misterio de cómo murió el profesor Merick se hace más denso y las letras atrapan al lector en cada página. El lugar en donde todo ocurre y nunca tiene nombre,  parece ser una ciudad con rasgos europeos mezclados con características mexicanas. ¿Tendrá nombre esta peculiar ciudad o es parte del misterio?

Para saber más sobre esta novela juvenil, presentamos la entrevista con su autor, Agustín Cadena.

Agustín Cadena

Agustín Cadena

  • Como algo introductorio, cuéntanos, ¿cómo fue que empezaste a escribir?

Me gustaban las mismas historias que me siguen gustando ahora: de fantasmas y sangre. Mis tíos compraban El alarma y, ya antes de leer, me gustaba ver las fotos. Mi abuela, que era de la sierra, contaba muchas historias de fantasmas de por allá, y creo que mi fascinación primero fue por las historias en general y luego descubrí lo que se llamaban “libros”: objetos que contaban más historias, y leyéndolas quise contar las mías. El primer libro que leí fue La Odisea, de ahí mi gusto por la mitología griega.

  • ¿Por qué últimamente te enfocas a la literatura juvenil?

Considero que la literatura intelectual es muy narcisista y, para mi gusto, muy sociológica; en cambio, en la literatura infantil y juvenil hay más posibilidades; aparte contiene temas que me gustan, más cercanos a la aventura. Esto, en la de adultos, solo se llega a encontrar en la novela policiaca: otra de mis pasiones.

  • ¿Por qué esta novela se titula La sed de la mariposa?

Hay un símbolo recurrente en la historia, una mariposa de Madagascar: la Hemiceratoides hyeroglyphica, que se alimenta de lágrimas. Tiene una trompa larga y muy fina que entra en los párpados de animales grandes -rinocerontes, elefantes-. Y hago una metáfora de eso con personas que necesitan la tristeza de otras para vivir.

  • Veo que hay mucho énfasis en la construcción de tus atmósferas, no solo en esta novela, sino en obras anteriores y también he visto que las historias se llevan a cabo en un lugar que no tiene nombre y que parece un sitio híbrido entre Europa y México. ¿Cómo estructuras tus ambientes?

Son paisajes interiores que se han ido formando a partir de lecturas y viajes.

  • También observo mucha construcción en tus personajes y los logras hacer entrañables. En el caso de esta novela, los lectores debaten entre Damiana u Orlando para ver cuál es su favorito. La pregunta es ¿cómo los estructuras?

Es difícil decírtelo, uno escribe y ellos salen. Son proyecciones de uno mismo; se relacionan con lo que uno es o quisiera ser, pero todo escapa a la teorización. También los construyo a partir de lo que veo o escucho; no tengo relación con muchos jóvenes, pero algunos me llaman la atención y son un punto de partida, sin calcarlos, pero son un punto de partida.

  • Hay una parte de la novela en donde aparece Iago, un personaje de tu anterior novela Alas de gigante, lo que hace un crossover. ¿Qué puedes opinar sobre el crossover en la literatura?

No estoy muy actualizado, pero mi idea es ir construyendo esta ciudad ficticia. Entonces, los personajes de distintas novelas y cuentos se cruzan uno con otro de pronto en el mismo camino. Este universo construido en el que conviven los personajes es real, posible, aunque a algunos lectores les parezca incongruente. En el mundo globalizado, una Europa donde encuentras tacos callejeros y quesadillas no es inverosímil. Yo la he visto.

  • ¿Dónde o cómo surgió tu interés por la novela negra?

Desde niño leía cosas así, como dije en la primera pregunta. Además desde niño quería ver cosas del estilo. Mi mamá tenía una amiga encargada de la farmacia del Hospital Civil de Ixmiquilpan y, cuando íbamos, me escapaba en busca de sangre o a la sala de autopsias. También mi interés surge a partir de algunos antepasados que murieron de manera violenta y otros que mataron de manera violenta. Eran temas que se trataba de ocultar en la familia, pero eso me llevaba a sentir fascinación por ellos.

  • ¿Cuáles son tus influencias dentro del género de novela negra?

Es que el término de novela negra es muy amplio. Incluso La sed de la mariposa no creo que sea una novela negra juvenil, está más relacionada e inspirada en novelas y escritores victorianos, tal vez relacionada también con el Steampunk. Existen descripciones victorianas de Londres mezcladas con influencias de este género Steampunk.

  • ¿Cuáles son tus próximos proyectos?

La publicación del libro Dibujos a lápiz en 2015 es lo más reciente, y lo próximo será ir viendo qué sale. Mis bloqueos creativos se reducen a decidir “qué proyecto haré primero”. Me da miedo que el tiempo de vida no me alcance para todo lo que quiero escribir.

 

En la recomendación musical, el autor propuso a Budapest Bár, esta agrupación formada por Robert Farkas, un director de orquesta y profesor de la Academia de Música Franz Liszt de Hungría. El grupo toca música con sabor a folclor europeo, de rasgos entre cabaret y gitanos, con potencias de un rock and roll o un tango, que remiten una noche bohemia en las calles del viejo continente. Para el autor estuvo muy presente su canción, Szvívemben bomba van, al momento de escribir la novela.

 

Sobre El Autor

León Cuevas

El responsable y dueño de Sinestésica es el dibujante hidalguense León Cuevas. Reside en Ciudad de México y es egresado de la Escuela de Escritores de la SOGEM. Publicó varios cuentos en diarios digitales, así como uno impreso en la antología Encuentro de escritores hidalguenses del Centro de Arte y Filosofía. Publica también en Sayyeah.tv, sobre cine, espectáculos y libros. Tuvo diversas exposiciones individuales y participó en varias colectivas, tanto en Pachuca como en Ciudad de México. Es autor de la obra teatral “Las seis muertes de Ofelia”.

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