José Agustín

¿Para qué, Gabriel, para qué? Quedé abatido. Con vergüenza. Sin saber qué decir. Dora prosiguió. —En verdad, no entiendo ya esto. Quizá antes fue mi vida, quizá fue lo normal, pero ahora es tan distinto, Gabri...

HIDALGO.150

La buena suerte y los fuertes vientos fueron decisivos para que una chilanga como yo llegará a la ciudad de Pachuca. El gran apoyo de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo fue determinante para que ...

Eternamente

¿Puede alguien encontrarme alguien para amar? Cada mañana me levanto y voy muriendo un poco, apenas puedo sostenerme en pie. Echo una mirada al espejo y me pongo a llorar. Dios, ¿qué me estás haciendo? He p...