Muerte, es nuestro destino final… nos ronda siempre, eterna compañera, sigilosa va entre los humanos hasta que toca a alguno para llevarlo consigo, no acepta trueques.

Tiempo impetuoso. El tiempo es destino, lleva prisa, puede ser sólo una ilusión, corremos porque nos persigue, pero en realidad se nos va la vida tras él.

Amor, el motor de la vida. Está presente en todo, forma parte de todo. Los humanos siempre queremos sentir el amor, lo necesitamos.

Locura, inherente al ser humano, todos estamos locos en mayor o menor medida, queremos estar cuerdos aun cuando la locura es la causa de las grandes proezas humanas.

¿Qué pasaría si perdieras a quién más amas?

¿Cómo podrías volver al mundo?

En la película Belleza Inesperada el director David Franklen, crea la atmósfera idónea para perder la cabeza. Una pareja que debe afrontar la muerte de su hija. Evidentemente la muerte trae consigo mucho dolor, ira, el deseo de no continuar, la locura misma…

El papel principal, encarnado por Will Smith, muestra un hombre perdido, que solo puede sujetarse a su rutina, apenas y realiza sus funciones básicas, ya que en su cabeza lo único con sentido es construir pequeñas edificaciones con piezas de domino para luego destruirlas sin mayor reparo tal cual ha pasado consigo.

Al estilo de cuento de Navidad, aparecen ante el tres encarnaciones:

Tres preguntas que lanzó al universo  se responden a través de actores que lo abordan en los parques o en su lugar de trabajo para tratar de explicar que no todo está perdido.

La premisa es que todos estamos interconectados, que hay un efecto para los demás en cada decisión que tomamos y que al mismo tiempo lidiamos con la repercusión de hechos que nos atañen.

Hay una belleza inesperada hasta en las peores tragedias, hay un pequeño gesto de divinidad aun cuando pasamos por momentos oscuros, es un microsegundo que nos permite conectar con la vida y otras personas, puede ser una mirada o un rostro amable de algún desconocido, puede ser el viento que te despeina y te hace entender que estás vivo, puede ser el amor que se llena los pulmones y abre tu mente. Aún en la peor circunstancia, la condición humana te sorprende.

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