Experimentemos los lugares a través de la poética que estos generan como espacios de creación permanentes del recuerdo, la contemplación y la imaginación, mantengamos nuestras experiencias estéticas y demos rienda suelta al pensamiento poético para transformar nuestras lecturas del mundo, relacionémonos con el espacio, con los demás y con nosotros mismos.

Enfoquémonos en la reflexión del entorno personal y entonces así produzcamos imágenes como resultado de los discursos generados a lo largo de nuestro proceso de sensibilización.

La acción poética anteriormente descrita puede redireccionar nuestros pensamientos. Pero, ¿qué cosa es una acción poética? Para producir diálogos poéticos y visuales debemos demorarnos en un proceso de profundización con lo otro, que nos conduzca a establecer un vínculo y con ello a la reconstrucción social desde el pensamiento poético. Es importante analizar la construcción de nuestras ideas, trabajar el lenguaje, la poesía, la creatividad, la expresión del yo interior, la socialización, promover y fomentar el pensamiento crítico y preocuparse sobre la arquitectura visual, es decir lo que construimos desde nuestras acciones y creaciones, procurar nuestro sentido de apreciación y reestructuración del pensamiento individual y colectivo buscando siempre la construcción de un entorno (sociedad-espacio) sostenible y agradable para vivir, porque, seamos honestos, denunciar ya no es suficiente, debemos contrarrestar.

Preguntémonos reflexivamente a manera de un primer acercamiento; preguntas como: ¿qué nos da el mundo natural? ¿Qué le damos nosotros como sociedad? ¿Cómo confrontar esta realidad? ¿Qué cosa es la realidad? ¿Cómo se construye? ¿Cómo cambiarla? ¿Cómo reconstruirnos como sociedad? ¿Cuál es mi responsabilidad con este mundo y esta sociedad?

El propósito de generar cuestionamientos acerca de cómo asumimos el mundo es pensar en las respuestas y analizar si las preguntas que nos hicimos antes son las correctas, a partir de la posibilidad de la duda como conocimiento, al que considero un ejercicio veraz de pensamiento, pues nos proporciona las herramientas indispensables para la reconstrucción de nuestra educación.

Luego entonces, y con base en la filosofía de Heidegger, quien manifiesta que las palabras y las cosas están ligadas de modo tal que afectan a nuestras lecturas del entorno e intervienen en nuestra realidad, y señalando que el pensamiento poético sirve para redireccionar a la sociedad y nuestra participación activa en la construcción del entorno, reinterpretemos las lecturas del mundo a través de las imágenes, construyamos visuales que reestructuren el ideario colectivo, llevémonos a la apreciación de las circunstancias desde otros parámetros que nos independicen del lenguaje hablado o escrito establecido, es decir, las imágenes hablan por sí mismas en una comunicación visual que antecede incluso al pensamiento hablado, nos permiten comunicarnos de manera diferente y conocer de forma simbólica que todo se manifiesta, sólo hay que prestar atención a las composiciones, compongamos entonces, pues como dice Berenson (Estética e historia de las artes visuales, 1996. Pág 30) :

“…Todo individuo que siente la necesidad de una sociedad humana debe aprender a tener conciencia de su responsabilidad hacia el arte, casi tanto como hacia la vida. No debe dar estímulo a las formas indeseables, no se diga a las formas embrutecedoras, no sólo de la vida sino también del arte. Esto puede realizarlo solamente si se toma la molestia de educarse a sí mismo para el mundo ideado, así como lo hace para el mundo real. Porque el arte puede proporcionar el escape más seguro del totalitarismo que nos amenaza. Este arte no debe ser temerario, caprichoso, fantástico (como es permitido en épocas de libertad) sino que debe consolarnos, ennoblecernos y transportarnos del mundo prosaico a los reinos de la felicidad ideada.”

Tal vez así podamos volverlo realidad, pues el pensamiento poético funciona como una posibilidad más de lectura hacia la vida, es decir, la metáfora sirve al pensamiento como un parte aguas para la contemplación distinta de los sucesos, sirve como plataforma para la construcción estética del acontecer diario desde un punto de vista diferente.

La poesía apunta hacia un propósito de reflexión sobre los discursos en el que se confronta la importancia de la responsabilidad creadora con el quehacer visual, emocional y contextual, aporta un pensamiento analítico, critico, pero sobre todo reflexivo acerca de nuestra participación como individuos socialmente activos y propositivos en la generación de pensamientos.

“La educación artística no busca crear artistas, sino, formar personas” 

-Artículo de Enseñanza, del Diario de Mallorca, Mayo 11-2014-

 

*TEXTO TOMADO DEL PROYECTO ‘POESÍA VISUAL/CATARSIS A TRAVÉS DEL PENSAMIENTO POÉTICO: UNA FORMA DE RECONSTRUCCIÓN’. ORQUÍDEA HF

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