—¡No temas, princesa, que ya estoy aquí para salvarte!
Por toda respuesta, el héroe se llevó una bofetada.

 

—¡MACHO! Soy princesa pero no inútil; ¡no necesito que un hombre me rescate!
Más tarde, en casa, el rechazado discurría con su hermano:
—No cabe duda, Luigi, de que los tiempos han cambiado.

Hacer Comentario