Desentrañan el Universo,
beben las pupilas del otro hasta quemarse,
tiernamente sueñan y despiertan con las manos entrelazadas mientras caminan como si supieran a dónde van…
Cantan, tararean a un ritmo insospechado.

Los grandes sonetos y revoluciones nacen en ellos,
se piensan,
ríen al evocarse…
Sonríen en  la complicidad de las palabras no dichas,
de las promesas que no se hacen pero se cumplen al pie de la letra.

Se llaman con el pensamiento,
se presienten,
se sueñan,
encuentran la forma de acortar la distancia
la melodía de la lluvia les abre paso,
encuentran siempre manera de reunirse.

Aún cuando los brazos parecieran no alcanzar,
establecen comunicación interestelar,
basta que hagan eco las embestidas en las que participan, se inunda la habitación de felicidad.

Han escrito en el tiempo las insignias más limpias del lenguaje,
se regocijan al saberse inmortales, en el recuerdo de alguien más se adquiere esa categoría,
la imagen imperturbable no se resquebraja.

Comparten y sueñan,
dos que se aman,
inicio y fin de todo.

Sobre El Autor

Tania Martínez Suárez
pros_critos@hotmail.com

soy un atado de ideas zurda y necia comunicóloga proscrita madre indeVida

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