Sí merezco ser vecina de Chave, sí merezco ser vecina de Chave, sí merezco ser vecina de Chave…

 

Junio de 2018

Querido diario:

 

ESTA sí que ha sido una semana de ésas que podemos llamar di-fí-ci-les. Desde días atrás había notado a una persona merodeando cerca de la casa; al principio no le tomé importancia porque pensé (o quise creer) que era uno de esos paparazzis super incómodos que vigilan todo el tiempo a doña Chave, ya sabes, en caso de que le dé un patatús y quieran dar la primicia. ¡Quién diría que ese fisgón era enviado de Micky Yunes para vigilarme… ¡a míiii!

Me di cuenta porque cuando dejé a los niños en el bus del Eaton Square, el sinvergüenza le tomó foto a mis modestos flats Gucci y después me siguió hasta la clase de yoga.

Cuando lo vi afuera, ideé un plan de emergencia y me dirigí al cajero para retirar de la cuenta en Barclays: quizá si le ofrecía una cantidad más generosa que la que le paga Micky Yunes, me dejaría de molestar. Pero casi al instante me di cuenta de que no estaba interesado en el dinero, sino en el chisme, y me entró un pánico horrible, de esos que hasta te dejan marquitas en el rostro y corrí despavorida al gym facial para evitar patitas de gallo por el susto.

La masajista dijo que tenía los músculos de mi carita super tensos, que era mejor relajarme y me recomendó hacer algo que me guste mucho. Ya te imaginarás que lo primero que vino a mi mente fue contactar a los de Knight Frank para preguntar cómo iban los trámites del inmueble que pensamos adquirir en Nott Cott (para cuando mi gordito por fin regrese con nosotros), me respondieron que era difícil adquirir la residencia junto a los duques de Sussex, pero que harían lo posible. Entré en depresión total porque ya soñaba con tomar el té con Meghan Markle, así que por el momento me conformaré con estar cerca de la reina Chave e idear cómo acercarme a ella.

Como el plan de relajarme no resultó como imaginaba, fui de compras con los niños (eso siempre nos pone de buenas) y noté una nueva persona acechándonos: era un reportero mexicano (los periodistas no aprenden ni porque los mandaba desaparecer cuando era first lady de mi Veracruz), así que nos dirigimos lo más rápido posible a la casa en Wilbraham Place y justo cuando llegamos, mi hijo Emilio se tropezó y no sólo arruinó sus trainers Louis Vuitton, sino que se quedó afuera de la residencia hasta que por fin me percaté y entró con nosotros.

Después me enteré que la Interpol emitió una ficha roja… ¡hacia míiiii! No sé exactamente qué significa eso pero espero que no sea algo parecido al futbol y sea expulsada. Por si las dudas, trataré de despistar un poco al enemigo e iré al teatro Caddogan Hall el fin de semana; con suerte me encuentro a los duques de Sussex o de perdida a los duques Memo y Katy.

¡Qué agotador todo! ¡Me siento tan estresada! Lo peor es que estos días no he tenido noticias de mi gordito y no sé si sí está comiendo sus empanadas de moronga allá en México.

Me preocupa un poco esta situación. ¿Crees que sea momento de hacerme otro cambio de look e irme a otro país? Quizás España sea buena opción y así aprovecho para comenzar a relacionarme con doña Lety y con don Pipe.

Kari.

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