La película se estrenó en mayo de 2019 como parte de los trabajos de un taller de cine impartido en Córdoba, Argentina. Debió financiarse con el apoyo de los integrantes de El Carro Producciones, que tuvieron que actuar y también hacer labores de producción;  finalmente mediante un crowdfunding, colaboraciones de establecimientos, una gran gestión y trabajo colaborativo, lograron terminar la película.

En un momento extraño de su vida, Carolina  Martini se aproxima a esta historia. También es extraño como nos conocimos Caro y yo, pero esa es otra historia; basta decir que hace 15 años un intercambio estudiantil la trajo a este país, a este estado y a mi corazón… a ella, México la atrapó y cada tanto regresa (ahora mediante esta película que puede mirarse ya en Youtube), de alguna manera regresa otra vez.

El último cuadro de Luz Belmondo es una película con el corte argentino a flor de piel: los gestos, el movimientos de las manos, la proximidad entre los interlocutores y el acento marcado que junta las palabras con cadencia… no deja duda: es cordobés.

Inicia con un chico que ha perdido a su madre, que recién está viviendo en pareja, que va a ser ascendido en el trabajo y que tiene una historia familiar que se entrelaza misteriosamente a una gran pintora argentina, pero nada es lo que en principio parece, a Martín le va a cambiar completamente la perspectiva.

Entrevista a Carolina Martini

  • ¿Cómo es qué llegas a participar en este proyecto?

El 2016 fue un año complicado para mí, mi papá no estaba bien de salud, y eso me entristeció mucho. Para estar cerca, había decidido volver a la ciudad de Córdoba, luego de varios años transcurridos en otros lugares. Tenía que buscar trabajo y actividades que me hicieran sentir mejor. Entonces una amiga me cuenta que se está por dictar el tercer taller de cine de Rosendo Ruiz, Alejandro Cozza e Inés Moyano (unos de los primeros realizadores cordobeses en este género, ya que acá, como se dice, “Dios está en todas partes, pero atiende en Buenos Aires”). El objetivo del taller era la realización de una película, entonces me inscribí.

  • Cuéntame de tu experiencia al colaborar como actriz y en la producción.

Fue un “laburazo”. En el taller, entre todos -docentes y estudiantes- construimos el guión y nos dividimos en grupos conformando los distintos equipos que se necesitan para la puesta en marcha de una película: dirección, fotografía, producción, sonido y arte.

Durante casi 8 meses se trabajó el guión y adquirimos conocimientos básicos en las áreas que ya mencioné. En dos semanas se rodó la película. Y luego, pasados varios meses (y ya terminada la formalidad del dictado del taller), se pudo ir editando. De hecho, el trabajo de montaje de esta película fue mucho. Hubo varias escenas que se quitaron para contar mejor la historia.

En mi caso, como del resto de los personajes principales, e incluso algunos secundarios, participamos de manera doble: como actores y en otra áreas. A mí me gusta actuar, hice teatro varios años, así que me encantó ese rol, sin embargo, reconozco que fue cansado porque implicó pensar y ocuparse de varias cosas a la vez, sobre todo la producción que se encarga de cuidar el resto de las áreas para que la peli se efectivice. 

  • ¿Cuáles fueron las dificultades que enfrentaron para materializar la película?

No hubo grandes dificultades. Sin embargo, situaciones que implicaron tomar nuevas decisiones por ejemplo, Luz Belmondo iba a ser una reconocida artista plástica argentina, pero de quien no conseguimos el permiso para nombrarla ni su participación en la peli. Entonces hubo que pensar en un personaje ficticio.

Y luego los problemas económicos típicos del cine independiente. En este caso, al ser una película que nace en un taller, no tiene fines de lucro, pero eso no implica reconocer que hubo muchos gastos que nos tocó afrontar entre todos. Afortunadamente, desde la producción se generaron vínculos con empresas e instituciones públicas para que pudieran ayudar de algún modo, ya sea con dinero, con intercambios (publicidad en la película por comida para el catering, por ejemplo), permisos para filmar en determinadas locaciones e incluso financiamiento colectivo.

  • Desde tu personaje de Maru, ¿qué opina ella de la historia?

A ella le encantó, sobre todo que el guionista de la película se sensibilice contando su propia historia y, que de esa manera, pueda resignificarla, apropiársela y deconstruirse. Entabló buenos vínculos con el resto del equipo aunque se enojó con la productora que se fue y los dejó solos para continuar con la obra.

  • ¿Cuál era la motivación de Martín para contar en cine la vida de su familia?

Creo que la motivación del personaje de Martín es la misma que la motivación del actor. Carlos Sederino y su personaje “Martín” son muy parecidos. Carlos es quien, como Martín en la película, lleva a un grupo una historia para guionarla y, de esta forma, convertirla en una película. La anécdota que motiva la producción de la peli de Martín, es la misma que la que motiva la realización de la peli “El último cuadro de Luz Belmondo”. Es ficción dentro de ficción. Es cine dentro de cine. Cine muy teatral para mí. Claramente también hubo historias y personajes ficticios.

  • ¿En la actualidad en Argentina aún cuesta trabajo hablar de relaciones homosexuales? Tratándose además de una pintora reconocida y una madre de familia.

En el mundo artístico y académico podríamos decir que no. Sería políticamente incorrecto. Sin embargo, eso no quita que tristemente aún muchas personas sufran discriminación por su condición sexual en ámbitos de la vida cotidiana.

  • ¿Por qué es importante contar esta historia?

Porque es una manera fresca y natural de narrar la historia pasada y presente de una persona “común”, -que podríamos ser muchos-, que se enfrenta a tomar decisiones de vida: continuar o no con una pareja, dejar un trabajo y tomar uno nuevo, conocer mejor a su madre…

  • Se permitieron en un ambiente lúdico, ¿En qué contribuyó a la narración?

Esta pregunta está en relación a la respuesta anterior: a contar una historia de una manera liviana, orgánica, lúdica como vos decís, por eso, las actuaciones, al menos para nosotros, son así también, apelando a lo que los actores y actrices tienen de su personalidad para volcarla al personaje.

  • ¿Qué aporta esta película a Caro Martini?

A mí me hace reír mucho. Me acuerdo de ese año y el año pasado cuando la estrenamos y me da emoción, orgullo ¡participar en una peli nuestra! Es lindo y que ahora gracias a la tecnología se pueda ver desde un montón de lugares del mundo; es muy emocionante y muy loco. Me da ganas de seguir haciendo estas cosas.

  • Algo más que quieras comentar  

Agradecer la oportunidad de comentar cómo llevamos a cabo la película y decir que, a pesar de las dificultades, sobre todo, los costos que implica filmar. No dejemos de buscar las maneras de hacerlo, si es lo que queremos.

El arte te llena el alma. Si bien estamos limitados por la pandemia, busquemos la manera de crear.

Sobre El Autor

Tania Martínez Suárez
pros_critos@hotmail.com

soy un atado de ideas zurda y necia comunicóloga proscrita madre indeVida

Artículos Relacionados

Hacer Comentario