Madame Bovary, el manual de la filofobia y la soltería

Varios lectores encuentran fastidiosa la aproximación a la literatura clásica, independientemente de si son degustadores de los best sellers; los títulos pertenecientes al siglo XlX y anteriores los mantienen guardados en el librero sin atreverse a hojearlos, posiblemente debido a la cierta inmediatez digerible que ofrecen muchos de los libros modernos y contemporáneos. A la vez, el amor ha permanecido como un tema universal, es más fácil que elijan algo conmovedor a una lectura controversial. Por ello, la lectura de Flaubert y su señora Bovary es postergado, relegado y poco explorado, sin saber que se rechaza una de las primeras propuestas que rompe con las reglas de las relaciones amorosas. Pensando en el hastío ofrecido por estas letras, ignoran también que ese sentimiento se refleja a través de la vida otorgada al personaje principal, es decir, que si uno antepone fastidio por adentrarse a las páginas de esa obra, sólo imagine el fastidio que vivía la señora Emma Bovary y la gran polémica amorosa y social que este hecho provocó en su época.

Un buen tip para acercarse a este texto francés, así como a cualquier otro que abarca del realismo y romanticismo hacia atrás, es buscar el trasfondo y el contexto socio histórico (o socio histérico, como sea el caso) al momento de publicarse. Madame Bovary fue un texto atrevido, rebelde y sarcástico para sus tiempos, también fue visionario. Se podría decir que adelantó una idea no sólo de la liberación femenina, también de la soltería por elección o actualmente llamada neosoltería. ¿Cómo es esto? La obra de Flaubert lo llevó a que fuera enjuiciado por inmoralidad; más allá de que su historia criticaba abiertamente a la burguesía, mostraba que los males desatados afectaban a cualquier habitante de la clase media o alta y abría un nuevo panorama que para esos días era imperdonable: el fracaso del matrimonio.

Madame Bovary es la primera obra literaria en mostrar que el matrimonio es un modo de vivir muy lejano a lo ideal y que una posibilidad de su fracaso es una postura social. Es entonces que, en la actualidad, los neosolteros y los que rehúsan al matrimonio, incluyendo los que esperan casarse a edad muy tardía, podrían relacionar a este libro realista como un pionero de su ideología. La soltería como parte de la cultura ahora es aceptada y común, no necesariamente es un acto de oposición a un estereotipo convencional sino que es una forma de vida distinta simplemente. Para los neosolteros o solteros tardíos el matrimonio no es un proyecto de vida fundamental.

Pero existe también otro tipo de pensamiento basado en un rechazo rotundo a formalizar una relación y que también se está presentando como un fenómeno cada vez más frecuente: la filofobia. Se trata del miedo radical al enamoramiento a partir de un tipo de ansiedad, puede llegar a niveles crónicos de aislamiento e inadaptación social. Sin embargo hay otro punto, esta patología es también referencia para algunos solteros por elección y se usa de pretexto para “vivir la vida loca”, evadir el hecho de centrar alguna relación de pareja. Estos filofóbicos por moda pueden ver al matrimonio y a la formación de familia como gran fracaso y hasta un estorbo para proyectos personales de vida. Ya sea para los neosolteros o los filofóbicos, Madame Bovary podría ser la Biblia, ya que a través de las letras de Flaubert se halla una sátira a la vida marital, siendo la primera que causó polémica por cuestionar si el casarse es la única opción vital.

Todo parte desde la construcción de Emma Bovary, que a la larga se muestra al lector como la única pensante en toda la novela. Emma es realmente un personaje redondo y complejo, idealista en varios aspectos; es una mujer que planeaba una vida perfecta en las grandes urbes de Francia y soñaba con una historia pasional como la que leía en sus múltiples libros. Emma puede ser la personificación de una soltera apasionada, también es una caracterización de una mujer liberal, poco sumisa, es el símbolo contrario al de una esposa ideal. Pero fuera de lo que soñaba, el choque con su realidad la tenía aturdida, ella vivía en la provincia, Yonville, un lugar muy tranquilo para cualquier alma libre y aventurera. Como si fuera poco, está casada con el doctor Carlos Bovary, un estereotipo poco brillante y sin muchos objetivos en la vida. En el trayecto del relato, Emma trata con personas del pueblo que viven en la mediocridad y la monotonía, es así como se siente atraída por personajes que piensan como ella, los cuales, terminan por emigrar del pequeño poblado rural. Las aventuras de Emma con sus amantes casi en las narices de Carlos y los embrollos que acontecen en estos, son lo que le da mucha fuerza a la narrativa. Pese a estos deslices, Emma nunca puede quitarse el estigma de su hastío y huir a una gran ciudad como París se vuelve cada vez más un sueño imposible. Así es como este conflicto la conducirá poco a poco a una caída trágica que arrumba a su familia hacia una miserable situación.

Es extraño entonces tomar a este personaje como un modelo a seguir, pero el mundo contemporáneo está lleno de ídolos que se relacionan con la promiscuidad, la falta de seriedad en una relación y la caída trágica como un trofeo. Íconos que mueren jóvenes: roqueros, poetas, artistas urbanos, incluso científicos u otras mentes brillantes que permanecen solteros en la fama, son ahora esquemas ejemplares para muchos. Es así como Flaubert, Emma y la novela, pueden ser esta imagen pionera de los que deciden tener un rumbo diferente al idealizado por la sociedad. Pero, casados, solteros o divorciados, pueden acercarse tanto a Madame Bovary como a otros títulos del realismo y las letras clásicas, ya que contienen un trasfondo muy interesante y no sólo son libros aburridos para empolvarse en el rincón.

En cuanto a la recomendación musical se puede asociar perfectamente este libro con la cantante Emilie Autum. Esta vocalista, violinista y poeta estadounidense es muy aclamada por el público gótico femenino por los extraños atuendos de estilo cabaret, ciber punk, goth lolita y glam, que usa para su imagen y por la música que es un juego de electrónica y violines con una extraña mezcla de rock dulce pero oscuro, Emilie es clasificada más en géneros alternativos y de fairy pop o fantasy rock con toques glam.

La canción recomendada es “Marry me”, una satírica melodía de cómo la mujer puede idealizar y decepcionarse del matrimonio de manera radical; crea una sutil burla a la imagen alabada del casamiento arreglado: el consuelo, la diversión de tener lindos vestidos y muchos amantes.

Sobre El Autor

León Cuevas

El responsable y dueño de Sinestésica es el dibujante hidalguense León Cuevas. Reside en Ciudad de México y es egresado de la Escuela de Escritores de la SOGEM. Publicó varios cuentos en diarios digitales, así como uno impreso en la antología Encuentro de escritores hidalguenses del Centro de Arte y Filosofía. Publica también en Sayyeah.tv, sobre cine, espectáculos y libros. Tuvo diversas exposiciones individuales y participó en varias colectivas, tanto en Pachuca como en Ciudad de México. Es autor de la obra teatral “Las seis muertes de Ofelia”.

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