“Lá fotografía es la impronta de la mirada”
Javier Hinojosa

 

EL décimo noveno Encuentro Nacional de Fototecas se llevó a cabo los días 23, 24 y 25 de agosto en la ciudad de Pachuca, Hidalgo. Tres días en los que la imagen se apoderó de la Ciudad de la Luz y la Plata.

Desde hace 19 años, lo que comenzó como un mecanismo para reconocerse entre archivistas, se ha transfigurado hasta conformar un referente en el estudio de la imagen desde aristas tan diversas como: la antropológica, semiótica, discursiva, artística, documental, periodística e histórica; además de ser un eje fundamental en el reconocimiento de quien hace fotografía en nuestro país y el mundo.

 

Es justamente un encuentro entre quienes buscan en las imágenes el sentido de la realidad y de la vida misma; cuentan una historia a través de los encuadres y procesos de revelado con elementos discursivos propios y extrapolados de otras disciplinas que permiten que la fotografía expanda su territorio más allá de la imagen misma, transformándose en libros objeto o de autor, o cajas que proceso sobre proceso y la yuxtaposición de elementos crean mundos nuevos.

El programa dio inicio con una conferencia magistral: La fotografía histórica, géneros, funciones y métodos de poder, a cargo del investigador John Mraz, catedrático de la Universidad Autónoma de Puebla (UAP) y comentada por Daniel Escorza.

 

La medalla al Mérito Fotográfico este año fue entregada a tres excelentes creadores mexicanos: Javier Hinojosa, Antonio Turok y Laura Cohen, quienes han aportado, con su particular estilo y temáticas propias de su trabajo, al registro visual de la historia reciente de este país. Son referentes de la conservación de la memoria viva de la biodiversidad, el fotoperiodismo y el trabajo de estudio respectivamente.

 

Por medio de 4 foros de análisis, se logró un diálogo ágil sobre los siguientes temas:

  • El archivo como elemento discursivo en la actualidad artística. Donde Sol Henaro, Cecilia Hurtado, Bruno Bresani y Andrés Orjuela abordarón el uso de la fotografía de archivo en la práctica de la creación contemporánea.
  • Investigación histórica a partir del documento fotográfico. Con la participación de las historiadoras Nidia Balcazár Gómez, estudiosa del trabajo de los Hermanos Cachú durante la Revolución Mexicana; Oralia García Cárdenas, con un recuento de la fotografía del movimiento del 68 en la mirada de Mariano Gutiérrez; y Gabriela Pulido, quien discurrió sobre el mundo de la noche a través de la fotografía a mediados del siglo XX en México.
  • Horizontes y territorios, el paisaje como extensión de la mirada. Un conversatorio entre profesionales con amplia producción sobre el tema: el recién galardonado Javier Hinojosa, Patrícia Lagarde y Alfredo de Stéfano, quienes mediante la demostración de su trabajo artístico ejemplificaron las posibilidades discursivas de la fotografía; moderó la curadora Emma Cecilia García Krinsky.
  • Alternativas en la práctica fotográfica. Participaron Koral Carballo, Eymi y Guillermo René Torres Escoto, quienes han destacado en fotografía autoral.

 

En cuanto a las presentaciones editoriales, éstas fueron una conversación alrededor de la Fotografía Artística Guerra, la cual muestra los registros de los habitantes de Yucatán y su entorno social, cultural y económico, que realizó el estudio fotográfico del mismo nombre. El libro editado por la Universidad Autónoma de Yúcatán, con apoyo de la LXIII Legislatura de la Cámara de Diputados, fue comentado por Edward Montañez y Alberto Tovalín.

La investigación más reciente de Patricia Massé: Fotografía e historia nacional, Los gobernantes de México 1821-1884, reúne una serie de tarjetas de visita del decimonono estudio mexicano Cruces y Campa.

El número 11 de la serie Testimonios del Archivo del Sistema Nacional de Fototecas (Sinafo) entabló un diálogo entre la autora y el historiador John Mraz.

Por su parte, la historiadora del INAH, Rebeca Monroy Nasr, en compañía de Gabriela Pulido Llano, comentaron sobre su libro María Teresa de Landa: una Miss que no vio el universo, exhaustiva investigación que realizó sobre la figura de la primera Señorita México y el juicio que enfrentó por uxoricidio, en los años 20 del pasado siglo.

Dos muestras fotográficas ofrecen al espectador la visión particular de cada uno de los fotógrafos y la singularidad de su ejercicio profesional; entre sí son muy diferentes, tanto como la personalidad y criterio de sus autores. La primera que se inauguró el 23 de agosto en el Archivo Histórico y Museo de Minería, llamada Cactús, del fotógrafo francés Philippe Perrin, consta de 40 fotografías en la técnica de plata gelatina, cuyas imágenes de diferentes cactáceas hacen pensar en un lugar en medio del desierto donde la vida se abre paso con formas caprichosas que pese al entorno no pierden su originalidad.

Por su parte la exposición Los pájaros están en su lugar, del Neoyorkino Adrián Bodek, se inauguró el 24 del presente mes en la Sala Nacho López, de la Fototeca Nacional; presenta una compilación de 37 piezas de su trabajo artístico en un ejercicio retrospectivo que permite observar, como el mismo autor lo hace, por medio de una rendija, la realidad que retrata. Se vuelve Bodek un ave que nadie nota y gracias a esa cualidad logra captar el instante preciso donde la historia comienza.

 

El Encuentro Nacional de Fototecas, como cada año, logró reunir a editores, docentes, críticos, investigadores, fototecarios y creadores. Congrega a las máximas figuras de la fotografía nacional; es un deleite escuchar los comentarios de Lourdes Almedia, Carlos Jurado, Jorge Camarillo, John O´Leary, Adrián Mendieta, Rubén Pax, Luis Caballo, Mónica Cárdenas, Citlalli Maldonado, Eniac Martínez, Gabriel Figueroa, entre muchos otros y en particular el -¡Hola, jóvenes!, que dice a su paso el maestro Pedro Valtierra, mientras sonríe y saluda. Es un entorno de compañerismo cuyo único afán es compartir lo que se sabe y aprender a repensar la fotografía.

El equipo de trabajo de la Fototeca Nacional encabezado por Juan Carlos Valdez Marín y Mayra Mendoza Avilés, director y subdirectora respectivamente, es sin lugar a dudas el alma de este evento; son amables, cultos y siempre están dispuestos a colaborar en la realización de proyectos. Saben que tienen el privilegio de resguardar las memoria visual de nuestro país y poseen una clara actitud de servicio que debe destacarse en la función pública, que tantas veces es negligente y maniquea.

 

Es un pena que un evento tan importante pase desapercibido por el público en general, ya que es un foro abierto al conocimiento. Es un evento gratuito con importancia nacional que debería representar la oportunidad de entender nuevas perspectivas a estudiantes y profesionales de licenciaturas como Diseño, Ciencias de la Comunicación, Artes en general, Ciencias Sociales y un largo etcétera.

Mi deseo para el Vigésimo Encuentro, que se llevará a cabo el año que viene, es que las personas se den la oportunidad de disfrutar y reconocerse a sí mismos en la labor fotográfica que se expone, que puedan ver en la fotografía, como disciplina artística, el baluarte testimonial que representa capturar un poco de la historia personal o colectiva en una imagen.

Puedes consultar en el canal de YouTube del INAH las presentaciones que se llevaron a cabo, busca inah #19enf para acceder al contenido en línea.

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