La necesidad no dice adiós, sino hasta luego.

Anónimo.

En el pasado existían los andróginos, unos seres que eran mitad hombre y mitad mujer y que, conocedores de su fuerza y poder, se sintieron capaces de desafiar a los dioses, planeando invadir el monte Olimpo. Zeus, temeroso y precavido, utilizó su poder para separarlos por la mitad con un rayo. Desde entonces quedaron condenados a buscar su otra mitad. 

La idea de la media naranja resume una necesidad de encontrar el amor o una persona que nos haga sentir finalmente completos. Como si no lo fuéramos ya. Desde pequeños somos bombardeados por falsas ideas de felicidad, de que esa felicidad se encuentra al lado de alguien, ya sea una familia, una pareja, un hijo, trabajo… la idea de que siempre nos falta algo.

Las reuniones familiares son claro ejemplo de ello, ahí existe la tía que siempre cumple el rol de preguntar cuándo llevas a la novia; cuando la llevas, te pregunta cuándo se casan; se casan y pregunta cuándo los hijos; tienes uno y preguntará que cuándo el siguiente… tal parece que la felicidad o la plenitud siempre se encuentra a un paso de distancia. Somos expertos en crear necesidades, en posponer nuestra felicidad a cuando tenga un mejor teléfono, cuando termine la carrera o baje de peso.

Si con todo lo que tienes no eres feliz, con todo lo que te falta tampoco lo serás. 

Siempre me pareció curiosa la película En busca de la felicidad (Gabriele Muccino, 2006) por esto mismo: porque la película termina cuando consigue empleo. Ahí había colocado su felicidad, ese empleo es la vía para cubrir sus necesidades y las de su hijo, eso lo entiendo, pero que no nos digan que eso es encontrar la felicidad, porque no es así 

Parece que como sociedad hemos olvidado que la necesidad solamente es aquella que biológicamente nos mantendrá vivos: comer, respirar… (traten de vivir sin comer, eso sí es necesidad, no el recibir un mensaje ni ver a alguien). Todo lo demás es opcional o aplazable, incluso ese abrazo, ese beso o esa persona. Aprendamos a diferenciar la necesidad del deseo y así le quitaremos peso a cosas que solo nos pesan más de lo debido.

Colocar la palabra necesidad en alguien o algo le otorga un valor que no le pertenece y que está fuera de tu control, de esta forma solo pondrás lejos de tu alcance el sentirte pleno. Hay que dejar de sentirnos medias naranjas y comenzar a vernos como mangos completos. 

Sobre El Autor

Abraham Peralta

Psicólogo con especialidad en Plantas vs. Zombies

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