Lo que empezó como un curso muy especial, terminó en un libro maravilloso. Así es, el Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INEHRM), encabezado por Patricia Galeana, mujer sensible al feminismo y a escribir la historia de nuestro país desde una perspectiva de género.

De esta manera, durante 2015, 12 especialistas asistimos cada semana a la hermosa casona de San Ángel, Revolución esquina Amargura (me encanta que esté ubicada en esas calles), para hablar sobre mujeres que forman parte de la historia mexicana.

Fue muy conmovedor ver siempre lleno el salón, gente de todas las edades y escolaridades aprovecharon la oportunidad de escucharnos. Y ahí estaban mujeres convencidas de que tenemos historia, hombres solidarios que se enorgullecieron al encontrar nuestros nombres en cada periodo histórico que ha marcado a este país, miradas atentas en cada exposición, fotos y hasta autógrafos. Pero una sola certeza: Las mujeres mexicanas hemos escrito también, junto con los hombres, la historia de México.

Fue así como se decidió que cada conferencia magistral presentada tenía que quedar cautiva en un libro, entonces este 2016 apareció Historia de las mujeres en México, un texto de 325 páginas, lleno de datos y momentos, de nombres y audacias, de transgresiones y certezas, de heroísmos y convicciones.

Una de las historiadoras especializadas en recuperar la presencia femenina en las etapas históricas de nuestro país es Ana Lau Jaiven. Pionera e inspiradora, provocadora para contagiarnos su compromiso y pasión, su metodología y seriedad al abordar perfiles femeninos. Así, en su texto La historia de las mujeres. Una nueva corriente historiográfica. Es admirable su forma de equilibrar teoría y práctica, ella estudia historia y hace historia, por eso destaca su manera de “articular un discurso que produzca inteligibilidad sobre el tiempo y las huellas de un pasado del cual queremos apoderarnos en función de las expectativas que cargamos desde nuestro presente”.

Hace un recorrido muy puntual del momento en que se empieza a buscar a las mujeres en los escenarios históricos mexicanos. Advierte que la “historia feminista, como corriente controvertida que se aproxima al análisis con una mirada subversiva, tardó en iniciar su profesionalización”. Es muy importante cuando advierte que no se está haciendo otra historia, simplemente se están usando las fuentes que ya se conocen pero lo que ha variado son las preguntas que planteamos. Detalla la forma en que la academia mexicana poco a poco empezó a reconocer las aportaciones de historiadoras como ella, una de las historiadoras más importantes de nuestro país.

En Mujeres en el límite del periodo virreinal, María Cristina Montes de Oca, de la Universidad Juárez del Estado de Durango, recupera los perfiles de tres virreinas, desde su fecha de nacimiento y muerte, hasta aspectos que enfrentaron con sus esposos y la vida que hicieron en sociedad.

Celia del Palacio Montiel detalla un tema en el que se ha especializado con pasión pero también con una metodología muy precisa, las mujeres durante la Independencia de México. Presenta los libros y autores que se han dedicado a estudiar esa época y a destacar la presencia femenina. Advierte que ciertos personajes provocan más interés y quizá hasta obsesión, como es el caso de Leona Vicario. Por cierto, Del Palacio hizo una novela gozosa sobre la llamada Corresponsal de los insurgentes y considerada la primera periodista mexicana ya que en 1874 publicó en el periódico El Federalista un texto que hasta la fecha sigue siendo muy citado en diversos trabajos:

Confiese U. Sr. Alamán que no solo el amor es el móvil de las acciones de las mujeres que ellas son capaces de todos los entusiasmos y los deseos de la gloria no le son unos sentimientos extraños; antes bien vale obrar en ellos con mas vigor, como que siempre los sacrificios de las mujeres, sea el         que fuere el objeto o causa por quien las hacen, son desinteresados y parece que no buscan mas recompensa de ellos, que la de que sean aceptadas. Por lo que a mí toca, sé decir que mis acciones y opiniones han sido siempre muy libres, nadie ha influido en ellas, y en ese punto he obrado siempre con tal independencia, y un atender que las opiniones que han tenido las personas que he estimado. Me persuado que así serán todas las mujeres, esceptuando a las muy estúpidas, y a las que por efecto de educación hayan contraído un hábito servil.

Raúl González Lezama presenta Las mujeres durante la Reforma y con gran profundidad decide pasar de las meras anécdotas y exponer un contexto que permita una mayor explicación del papel e influencia del género femenino en este periodo. Así analiza la presencia de Margarita Maza, esposa de Benito Juárez.

Uno de los textos más deliciosos es el de Clara Guadalupe García que detalla la participación femenina en la segunda intervención francesa. Además de su originalidad aporta nombres que hasta el momento no habían sido recuperados durante este momento de la historia nacional. Ya que además de Carlota o Margarita Maza, destacaron mujeres como Concepción Miramón.

Una referencia obligada cuando se intenta escribir la historia de las mujeres es Anne Staples, que en este libro reflexiona sobre las mujeres mexicanas ilustradas en el siglo XIX.

Tengo el verdadero privilegio de publicar un artículo a lado de tanta experta en el tema y presento Un recorrido por las publicaciones de mujeres en el siglo XIX, un tema que empecé a trabajar desde 1986, cuando hice mi tesis de licenciatura, y que hasta la fecha sigo disfrutando ya que forman parte muy especial de mi vida mujeres como Laureana Wright y Mateana Murguía que fundaron Violetas del Anáhuac, semanario femenino que circuló de 1887 a 1889. Una verdadera escuela para las mujeres mexicanas que ya deseaban ser periodistas, escritoras y poetas.

Las primeras mujeres profesionales en México, son recuperadas por Diana Arauz Mercado, cita a Matilde Montoya, primera mujer en titularse en medicina, así como Margarita Chorné y Salazar, primera odontóloga.

La Revolución Mexicana, momento tan significativo en la construcción de este país, fue abordada por Martha Eva Rocha Islas, que hace referencia más allá de las simbólicas adelitas y rieleras, recupera a las enfermeras y las feministas.

Una presencia femenina que ha causado mucho interés en la historia de México lo es Juana Gutiérrez de Mendoza, fundadora del periódico Vésper, perseguida y encarcelada por la dictadura de Porfirio Díaz, mujer que se unió a los zapatistas, que luchó por la ciudadanía de las mexicanas, que creó su propia República de las Mujeres, un texto que contenía su propia utopía de su vida. En libro hace una semblanza de ella, Beatriz Elena Valles Salas.

Por su parte, Rosa María Valles rescata con detalle y nuevos datos la importancia del Primer Congreso Feminista de México, que ella calificó como los primeros pasos hacia la conquista del sufragio femenino.

En torno a los derechos de las mujeres mexicanas, Rosana Rodríguez Bravo hace un recorrido muy bien sustentado.

Cierra Vicente Quirarte, con un texto original y solidario, Retrato de mujer con ciudad (1851-1957), las mujeres buenas y malas, las que pueden ser ángel del hogar o las que terminan maldecidas como Nahui Ollín pero gozosas en sus pecados, forman parte de los rasgos que el investigador elige para palparnos, descubrirnos, mitificarnos, hacernos reales, cercanas, mujeres con historia.

Es así como estos, los 12 textos presentados permiten afirmar que en la historia de México las mujeres no estamos ausentes, y si un tiempo fuimos invisibles, ya hay trabajos serios y profundos que las recuperan, las ubican en su tiempo y dan ese tono significativo a sus acciones, decisiones, retos y aportaciones. Bien dice la pionera de este tipo de estudios en el país. Ana Lau Jaiven:

“Siguiendo el hilo de las preguntas planteadas al inicio, nos parece que la historia de las mujeres introdujo nuevos elementos teóricos y metodológicos dentro de la práctica historiográfica que hoy día discute la pertinencia de usar conceptos como opresión, subordinación, patriarcado o género. Estos términos han permitido analizar las relaciones de poder entre los sexos, su incidencia en los procesos sociales de largo alcance, así como la comprensión de lo que significan las prácticas sociales que recrean los modelos de feminidad y masculinidad que cada sociedad considera adecuados.

“Es por ello que la historia de las mujeres llega a transformar este campo disciplinario de tradición masculina pues, al concentrarse en las mujeres, las integra en modelos históricos más amplios, en donde el género posibilita el examen de las relaciones históricas entre los sexos, la evolución de las definiciones de masculinidad y feminidad y de los papeles propios para cada sexo en cada sociedad en particular”

Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (2016). Historia de las mujeres en México. INEHRM/Secretaría de Educación Pública, México.

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