—Entrevista a Noemie Boullier—

“A veces me tiro al vacío sin ideas, ni ganas de saber a dónde voy a llegar”

“Mi intención es regalar un poco de poesía, cada día. Como una poesía de confinamiento”

Noemie Boullier nació en Aix, en Provence, Francia, en 1980. Cuando le pido que me hable de su formación académica, escuetamente me responde que estuvo una año en la Escuela de Bellas Artes francesa; hace énfasis en que desde niña pintaba, así es ella… le otorga valor a cosas distintas a las convenciones sociales. Su trabajo artístico es envolvente, una vez que miras una obra suya tienes que mirar con detenimiento todos los detalles, te atrapa. Además de la pintura ha incursionado en otras técnicas como: grabado, litografía, barro, cerámica y arte objeto en diversos materiales.

Noemie Boullier (1980)

¿Cuál es el proceso creativo que generalmente sigues para realizar una obra pictórica?

Creo que son múltiples los procesos . A veces, me tiro al vacío sin ideas, ni ganas de saber a dónde voy a llegar. Cuando es así empiezo por un rostro, su cuerpo y otro personaje, y si hay espacio, otro, o… un animal, un objeto… Y una narración posible nace. Otras veces se me antoja que convivan dos colores o una escena entre personajes, una idea para expresar algo, una intención, pero nunca empiezo con todo ya arreglado sobre papel o en mi cabeza.

¿En qué técnicas artísticas has incursionado y en cuál te desarrollas mejor?

Estuve un año en una escuela de Bellas Artes en Francia. Pero me encontré con cursos muy conceptuales, me aburrí, me fui a México influenciada por sueños y fantasmas de la pintura mexicana. Llegué por casualidad a Oaxaca, donde tuve la gran suerte de conocer artistas increíbles y acercarme al grabado y litografía. Puedo decir que soy autodidacta en la pintura como en el dibujo. Aprendo de lo que veo; la pintura es mi gran amor porque se me resiste, no logro domarla aún, no llego a lo que quiero, lo vivo a veces como un gran juego sin fin. El dibujo, me fascina también, no se esconde atrás de capas y capas.

Tu trabajo artístico crea todo un mundo alterno, uno puede perderse en los ojos de tus personajes, que son frágiles y demoledores al mismo tiempo. ¿De dónde salen? ¿Cómo logras llegar a esas composiciones?

Si hablo por ejemplo de una pintura en la que hay varios personajes siempre los ojos son los primeros elementos que aparecen, luego se construye el rostro, su cuerpo, luego otro personaje. La mirada es la que manda. Ella define la actitud y la relación que va a nacer entre dos personajes y luego pongo unos elementos de “decoración” que sitúan la escena en un lugar u otro. Me gustan los detalles y pensar que una pintura puede ser mirada de muy cerca y de lejos a la vez. Creo en los  “accidentes”, tienen un lugar importante en mis composiciones: depende de lo que pasa por mi cabeza en el momento.

“El dibujo me fascina, no se esconde atrás de capas y capas”

¿Cómo has enfrentado la pandemia del Covid-19?

Tuve que dejar de ir a mi taller y mis hijos a la escuela. Entonces empezamos a vivir con un ritmo diferente: me volví maestra de escuela, (solamente una hora o dos al día), y empecé a dibujar en casa, en una mesita chiquitita que se convirtió en mi taller. Tengo la fortuna de seguir haciendo mi trabajo desde casa con restricciones que alimentan de otra manera mis creaciones.

¿Cuál fue el cambio en la vida cotidiana que más te impactó y cómo has logrado equilibrarte?

Lo que más me impactó es no poder salir a la calle (y eso que vivimos en un pueblo pequeño) sin ser controlada por policías, sentir que las libertades más primarias son prohibidas y reprimidas.  Dejar de ver amigos en carne y hueso, abandonar proyectos de exposiciones… Pero también lo tomo como un tiempo excepcional que nos invita a cuidarnos como humanos y darle más valor a cosas esenciales y vitales.

En la serie Hombres en caja, ¿cuál es la intención de los postales?

Es como una postal enviada cada día, una postal del humor del día. Empecé esta serie sin saber que iba a ser larga y mi “público virtual”, de las redes sociales, me alentó a seguir con regularidad gracias a sus comentarios. Es como mi obligación del día. Cada uno vive esta experiencia nueva y común aunque diferente por cada uno, ya sea en Francia o en México.

Mi intención es regalar un poco de poesía, cada día. Como una poesía de confinamiento.

“Me gustan los detalles y pensar que una pintura puede ser mirada de muy cerca y de lejos a la vez”

Sin lugar a dudas la pandemia que enfrentamos es dura, en la serie Hombres en caja podemos identificarnos en nuestro día a día, ya que al afrontar un confinamiento tan largo el ánimo cambia, las dinámicas familiares se ven trastocadas, incluso el propio ritmo biológico se transforma. Hay días en que podemos ver la belleza en la más nimia de sus expresiones y otros en los que cuesta trabajo hasta pararse de la cama. En ese sentido, el objetivo de la serie se cumple por completo, ya que capta perfectamente las emociones humanas, por más grande o pequeña que sea la casa donde pasamos la pandemia, en una caja de concreto que nos mantiene seguros y prisioneros al mismo tiempo.

Sobre El Autor

Tania Martínez Suárez
pros_critos@hotmail.com

soy un atado de ideas zurda y necia comunicóloga proscrita madre indeVida

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