Estas son las primeras líneas de esta columna que trata temas musicales…

…especialmente de rock clásico, lo nuevo de esas bandas, los aciertos, los tropiezos y una que otra anécdota a lo largo de la vida de estas agrupaciones.

Músicos y bandas que escuchaste al menos una sola vez en tu vida, desde el soul hasta el rock alternativo, con estas pistas delimitemos el tiempo, desde la década de 1950 hasta los 90. Por supuesto que hay más propuestas, es innegable, pero aquí habrá un enfoque en los cambios que, a mi ver, son importantes del rock y no tan rock.

Agradecer a La Recoleta por la gran oportunidad de convertirse en mi primera casa editorial, por motivarme a sentarme frente a la computadora y escribir sobre las cosas que me apasionan para transmitir una manera muy personal de escuchar el rock almacenado en un rincón, en un casete o en otro de esos formatos que ya casi no se oyen.

Este espacio será desde este momento una propuesta de lunes,  el día más pesado, cuando la mayoría necesita un motor que nos impulse a darle con todo a las actividades programadas. Que mejor motivo que la buena música. Desde La Recoleta te invito a viajar al pasado para enterarte de todos los detalles que dieron origen a un disco, a una canción, la portada de un álbum…  ahí donde las artes convergen.

…jamás desaparecen de la mente y del corazón

Después de ser el nombre propuesto para un proyecto rechazado por gustos que no cuadraban, el nombre sale del congelador con la expectativa de evocar aquellas melodías que jamás desaparecen de la mente y del corazón. No me dejarás mentir, si escribo ‘Smooke on the water’, ‘Light my fire’, ‘Paranoid’, ‘Run to the hills’, ‘Creep’… sin duda comenzarás a cantar en tu mente.

Indeleble será pues homenaje a todos aquellos que siguen más vivos que nunca, convertidos en los referentes de los “nuevos sonidos”, por llamar de alguna manera a las técnicas contemporáneas inspiradas en los gigantes del rock.

Estamos en un presente no muy bueno para este maravilloso género musical que despeinó a más de uno y marcó generaciones por muchas décadas posteriores. Lamentablemente los estribillos, las canaletas pegadizas hicieron del rock un instrumento para generar jugosas ganancias.

Eso también se hacia en el pasado, la diferencia es que en el hoy se les olvidó que las letras también cuentan, que el misticismo nos tenía pegados al modular para escuchar una y otra vez la misma canción para entender el tema. Una canción nos hacía pensar.

Aquí, la recomendación inaugural

La banda Iron Maiden visitará en marzo el Palacio de los Deportes, este recinto será testigo del repertorio clásico de la agrupación y de su nuevo álbum The book of souls que para sorpresa de sus fanáticos es el primer doble, el de mayor duración que sacaron hasta ahora.

Iron Maiden no escatimó en lo mínimo, pues sonido, mezclas y efectos en algunos de sus temas llevan impresa esa esencia que los caracteriza desde hace años.

Aunque no quisiera hacer más que elogiarlos, es preciso referir las carencias, le bajaron a la velocidad en sus canciones para hacerlas más pegadizas, como si se tratara de una banda nueva.

Los riffs de guitarra ya no tienen el mismo peso que en anteriores temas, si bien se le abre el espacio suficiente a este instrumento que ha sido protagonista disco tras disco desde el primer álbum, Iron Maiden aquí sólo cumple y hasta ahí. Esa es la sensación que tenemos tema tras tema en la espera de una siguiente canción más explosiva.

Cuando Iron Maiden anunció que sería un álbum doble, la ilusión de sus seguidores voló por lo más alto, esperaron una obra maestra, una pieza destacada en toda su carrera; la verdad es que The book of souls no figura entre los cinco mejores de su discografía.

Por por otro lado hay demasiado tiempo muerto en algunas de sus canciones. ‘Empire of the clouds’ es un ejemplo de ello, Bruce Dickinson hace gala de su creatividad no sólo lírica si no también musical, toca el piano y sumerge al escucha en el ya clásico terreno oscuro; pero extiende el tema más de la cuenta. Poco más de 18 minutos resultan tediosos al llevarnos al heavy metal diluido y débil para terminar tal como empezó. Aplaudimos el esfuerzo pero no fue suficiente.

Lo mejor de este disco está en la primera parte, lo más explosivo, el heavy metalero al rescate del álbum doble. Recomiendo ‘Speed of light’, ‘The crear unknown’ y ‘The book of souls’. Esto por supuesto desde una apreciación muy personal, ahí tendrás la última palabra.

De esta manera Indeleble inicia con este viaje que espero dure mucho tiempo, naveguemos en un mar de arte llamado rock and roll. Que lo disfruten tanto como este servidor disfrutó introducir a este significativo ejercicio al estilo de un concierto literario.

Indeleble va hoy por Xochitla, por mi Gabo y por Alex. Gracias por la confianza

Dany Rock and Roll

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