Mujeres periodistas en Guadalajara

 

Recién salido de la imprenta, celebro con ustedes el surgimiento de otro libro que he podido escribir y que se titula Las informadoras. Mujeres periodistas en Guadalajara, editado por la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo.

Esta investigación fue realizada durante la estancia académica que hice en la Universidad de Guadalajara. Fue así como revisé los textos escritos sobre el periodismo jalisciense en general y en particular la participación de las mujeres periodistas. El libro está dividido en tres partes, va un pedacito para que te intereses y desees leerlo con la misma ilusión que lo escribí:

 

Parte uno. Las mujeres en la historia de Jalisco

Si bien, antes de darles la voz a estas periodistas, hago un recorrido por la región y voy palpando a sus mujeres. Me sorprendo al descubrir que la fundadora de Guadalajara, la capital, es una mujer llamada, Beatriz Hernández; aunque se sabe poco de su vida, la historia del momento que decide quedarse en ese lugar, muestra su pasión y su fuerza:

Tomó su espada y siguió diciendo: “Caballeros yo ya tengo poblada la ciudad de Guadalajara en nombre de su Majestad; si hay alguna persona que lo pretenda contradecir, salga conmigo al campo, donde le pondré a batallar, lo cual se lo aseguro, porque en su defensa ofrezco morir, ahora y en cualquier tiempo, defendiéndola por el Rey, mi señor, como su capitán criado y vasallo y como caballero”.

Tres veces lo repitió, para que no quedara lugar a dudas. Pero continuó el relajo y la gente comenzó a gritar de nuevo, en eso, se paró a un lado de Cristóbal de Oñate la señora Beatriz Hernández y se hizo un silencio sepulcral, diciendo casi gritando: “Gente aquí nos quedamos, el rey es mi gallo y aquí nos quedamos a las buenas o a las malas”; su esposo Diego Sánchez Olea la miraba con la boca abierta y un momento después estallaron los aplausos y cantos de júbilo.

Todo esto pasó el martes 14 de febrero de 1542, cuarta y de última fundación, hecha por una mujer que tenía los “pantalones” muy bien fajados. Se empadronaron 62 vecinos que recibieron sus solares, también no hay que olvidar que el rey de España Carlos I, otorgó a Guadalajara título de Ciudad y Escudo de Armas, según cédula del 10 de mayo de 1539; de los vecinos empadronados junto con sus familiares, llegaban a un promedio de 180 pobladores.

(http://guadalajara.net/html/ciudad/11.shtml)

 

Convertida en un ícono de la ciudad, leyenda eterna, Beatriz Hernández es ahora un monumento al que cada 14 de febrero, por ser día en que se fundó la ciudad, se le rige un homenaje.
En la rotonda de jaliscienses que han destacado en la historia del estado solamente hay dos mujeres, una de ellas es Rita Pérez de Moreno, quien luchó en la Guerra de Independencia. La otra es Irene Robledo, educadora y humanista jalisciense.

Durante las siguientes décadas las mujeres de Jalisco destacan en diversos contextos. Aunque fue gobernadora de Tlaxcala, Griselda Álvarez (1913-2009) nació en Guadalajara, primera mujer en la historia de México en ser electa como gobernante de un estado. Además, fue una gran poeta.
Ahí está Consuelo Velázquez (1916-2005), compositora que llegó a consagrarse con Bésame Mucho. Rita Guerrero (1964-2011), mujer honesta, santa y guerrera, enorme voz soprano, rockera oscura y gótica, pluma valiente y sincera, comprometida e inteligente.

Se puede mencionar a Margarita Martín, precursora de los estudios de género. Celia del Palacio, pionera en la historia de la prensa en Guadalajara. María Elena Hernández Ramírez, estudió sobre la situación de periodistas en los medios jaliscienses.
Actrices y cantantes, hasta reinas de belleza como Ana Bertha Lepe y María Victoria. Deportistas: Lorena Ochoa y Sonia Reyes. Esposa de un presidente de México: Esther Zuno.
Sí, en cualquier ámbito de la sociedad jalisciense están las mujeres. En las artes, la cultura, la política o la vida cotidiana, ellas siguen abriéndose paso…
¿Y en el periodismo?

 

Segunda parte. Las pioneras

Pues, podemos encontrar a varias de ellas que colaboraron en la publicación pionera del periodismo de mujeres en el siglo XIX, Violetas del Anáhuac (1887-1889). Su directora fue la mexicana, Laureana Wrigth y ella invitó a muchas mujeres a integrarse a su seminario. Entre ellas Isabel Prieto, Refugio Barragán de Toscano y Esther Tapia de Castellanos, pero considero que Rosa Navarro presentó un perfil más completo en torno a lo que podemos llamar una periodista.

Fue redactora del periódico Las clases productoras y más tarde colaboró en Violetas del Anáhuac como corresponsal, pues enviaba cartas a la publicación para describir los sucesos más importantes ocurridos en Guadalajara. También publicó estudios pedagógicos.
En 1917 fue fundado El Informador y desde su primer número colaboró Micaela Contreras, primero con el seudónimo de “Pedro Sánchez” y luego con su nombre verdadero.

Firmaba como “Pedro Sánchez. Nombre que retomé de la novela de José María Pereda. Cuando escogí mi seudónimo no pensé que mi vida iba a tener tantos puntos de contacto con la protagonista. Mi sexo y el medio en el que vivo eran un obstáculo: nadie leería artículos firmados por una mujer”.

Luego de esta pionera, otras mujeres exploran el escenario de la prensa y al advertir la presencia constante de ellas en los diarios de mitad de siglo XX que circularon en Guadalajara, hay un rasgo común: ya tienen prestigio en el ámbito de la literatura y al parecer esto les permite tener un espacio periodístico.

Una de las mujeres que en ese periodo destacaron por ser escritoras y periodistas fue Lola Vidrio, que nació el 7 de noviembre de 1907. Ella obtuvo el Premio Literatura Jalisco 1952 por su libro Don Nadie y otros cuentos.

Será hasta 1991 que la joven Laura Tatiana Herrero Morales y Orozco, presenta la tesis titulada Vida cotidiana y quehacer social de las mujeres periodistas en Guadalajara (El caso de las reporteras de cinco diarios matutinos: El diario, El Jalisciense, El Informador, El occidental y Ocho columnas) cuando descubramos a más periodistas. Ella advierte que hay pocas oportunidades a las mujeres que desean ser reporteras y cierta marginación al asignarles únicamente las fuentes cultura, espectáculos, asistenciales y locales.

Fue la década de los noventa, a mi juicio, la que hizo más visibles a las mujeres que en Guadalajara se dedicaban a reportear información general. La tragedia vivida el 22 de abril de 1992, las explosiones en el sector reforma, provocarán que destaque el trabajo de Macrina Paredes. Sus notas puntuales y de denuncia que redactó en esos días de abril fueron muy valoradas porque se supo que, mientras cubría ese momento tan trágico, cumplió con su deber de reportera, preguntar y denunciar, pero también se dio el tiempo para auxiliar a las víctimas. Cuando recibió el premio Ruiz Medrano, que reconoce la trayectoria de periodistas que han destacado en la entidad, se dijo de ella que “en los diversos lugares que ha trabajado, se ha distinguido por su honestidad, lealtad y amor a la verdad, batallando además como mujer para darle calidad a su trabajo, debido a las inercias tradicionalistas”.

 

Tercera parte. Las reporteras de hoy

Ya en este siglo XXI fue un honor charlar con siete reporteras de Guadalajara. Cada una me regaló pedacitos de su vida, donde el periodismo ha sido su inspiración:

 

ROSARIO BAREÑO:

“… lo reiteraré una y mil veces, el periodismo es una pasión para mí, es una gran responsabilidad, por lo que escribo y es una misión social seguir haciéndolo, aunque me queda poco tiempo para seguir escribiendo: la edad te recuerda tus límites y ya tengo que ver otras cosas… Yo no digo nada, quiero que sea mi trabajo el que demuestre lo que puedo hacer en el periodismo, darte a respetar en tu trabajo, en tus decisiones, la responsabilidad de ser toda una profesional. Hoy en día, por ejemplo, a mí me dicen en el Congreso, -ah tú eres la primera jefa de información, tú ya tienes más tiempo, cubres bien tu fuente, eres Rosario Bareño-.

 

DANIELA GEOMAR:

“El reportero que cubría a uno de esos equipos, se enfermó. Ni siquiera avisó y nadie, nadie había para ir al partido, solamente yo. Don Armando Morquecho Preciado, me miró entre seguro pero incrédulo: -Daniela, tenemos que sacar esta sección adelante, ayúdame, no nos podemos ir sin futbol, necesito que vayas a reportear- y me toca escribir la crónica. Es ahí donde su servidora se convierte en la primera mujer en la historia del periodismo en Jalisco en escribir una crónica de futbol profesional, no había sucedido”.

PRISCILA HERNÁNDEZ FLORES.

“Así que aprendí que si quieres destacar es con tu trabajo, por eso yo redactaba mis notas y no entendía a los que solamente usaban y abusaban del boletín. Yo hacía mis notas, preguntaba, investigaba, entrevistaba, toda mi información ganada por mi trabajo. A veces le proponía temas a mi jefe. No me conformaba con hacer una nota o dos, a veces presentaba una crónica o pedía tiempo para hacer mejor un reportaje. Mi lección estaba aprendida, el periodismo es un oficio donde debes profesionalizarte”.

VANESA ROBLES.

“Y yo comencé a reportear, a buscar la noticia, y llegaba a la redacción con mis notas y me ponía a escribir, nada más. Me di cuenta, cuando alguien me dijo -tú no publicas notas informativas, tú estás haciendo crónicas-. Fue hasta ese momento que tuve conocimiento de lo que estaba haciendo, de mi lealtad con la crónica, de mi facilidad tan natural para escribirla. Yo no creo en la objetividad, yo estoy segura que todo periodista tiene una perspectiva, una postura ante la realidad que vamos a recuperar, yo defiendo mucho esa idea.

YOLANDA ZAMORA.

“Entonces logro parir: ‘A las 9 con usted, el ‘con usted’. Un programa en vivo, sí, tenía que ser en vivo, cerquita de la gente. Dinámico, con un periodismo diario pero profundo. Latidos culturales, sí, lo que vivimos, nuestra identidad, nuestro ayer, lo que hemos sido, lo que somos. Sí, un programa con sello cultural. Por supuesto, a mi querido director no le pareció tan maravilloso. Me advirtió de inmediato: -Yolanda, no hay programa cultural que resista una hora-. Oh y ya llevo 30 años en esto”.

ESPERANZA ROMERO.

“¿Por qué soy periodista? Siempre he sido intolerante a la injusticia. Soy de las que brincan ante los impositivos, ante los que oprimen, ante los que no dejan a las personas ser o hacer. Soy de las que piden explicaciones y que exige. Por eso soy periodista. En mi nuevo reto como reportera, fui aprendiendo la importancia de profundizar en el suceso noticioso, que además de informar se debe profundizar, profundizar, y profundizar, así como investigar, investigar e investigar.

LAURA CASTRO GOLARTE.

“Y en 1989 entro al periódico más antiguo y más importante del estado: ‘El Informador’. Sí, ya sé la mala fama que le han hecho, de que no les gusta tener mujeres trabajando en su redacción, que te prohíben trabajar con pantalón, que te arrinconan a las fuentes de sociales. Pero eso nunca me afectó, yo impuse mi trabajo y mi compromiso. Es cierto, una vez me regresaron a mi casa por usar minifalda, pero también otras veces fueron respetuosos y hasta protectores conmigo. Pero si yo detectaba diferencias que provocan desigualdades, las denunciaba. No me quedaba callada. En ese entonces era la única reportera en el diario. Quizá por eso la discriminación era más sutil, pero existía. Por supuesto pero yo reporteaba el doble de bien y por eso me empezaron a respetar.

 

Y luego de recuperar estas historias, mi libro Las informadoras. Mujeres periodistas en Guadalajara, espera gozoso que nos acompañes y las conozcas más, las admires como yo a ellas, sientas la pasión del ejercicio periodístico, pero sobre todo recuperes junto a mi la historia de las mujeres mexicanas en el periodismo.

 

Ficha: Elvira Hernández Carballido (2018). Las informadoras. Mujeres periodistas en Guadalajara, México, Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo.

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