DESDE 25 hasta 40 pesos encuentras el kilo, dependiendo su procedencia o marca comercial; las hay verdes, rojas y amarillas, pero nada de eso importa si son  para quedar bien con los maestros.

Por generaciones, las manzanas han sido el regalo perfecto o impuesto a los profesores, a pesar que digan que no es necesario que les lleven regalos, y que el hecho de recibirlos no significa que las calificaciones mejorarán.

Sin embargo, los alumnos insisten en utilizar a esta fruta y hacer el intento para que la maestra se sienta comprometida a mejorar las notas o simplemente el trato a uno, porque como dice la canción “quiero ser la consentida de mi profesor”.

Y es que así como la ven, saludable, jugosa, dulce, colorada o acidita, está fruta puede llegar a ser “la manzana de la discordia”, porque al surtir efecto en el buen trato del maestro o el incremento en las notas; los compañeros pueden sentir envidia o enojo con quien dio el jugoso regalo por el buen trato del docente, sin que confíen en las habilidades y capacidades que uno tiene por naturaleza.

La manzana ha sido la protagonista en muchas historias, desde Adán y Eva fue la que con sus encantos sedujo a la mujer -ayudada por la víbora- a sabiendas que era el fruto prohibido; también en Blanca Nieves y los siete enanos sirvió para que la madrastra engañara a la doncella porque no toleraba que fuera la más bella; y cómo dejar pasar la ley de la gravedad que descubrió Isaac Newton ayudado por una manzana que cayó de un árbol cuando él estaba reposando a su sombra y meditando.

En fin, son muchas historias reales o ficticias que mencionan a esa dulce, agria o insípida fruta; hasta miles de pinturas hay de ella tanto en las salas o cocinas de los hogares, como en restaurantes y galerías de arte; no por nada los Tigres del Norte la mencionan en una canción “que rica está la manzana, que cuelga de esa ramita, se está cayendo de buena porque ya está madurita…”.

Así que maestras y maestros, si en el transcurso del ciclo escolar no reciben una manzana de regalo… Una de dos, o son muy barcos y pasan a todos sus alumnos por compasión o son tan estrictos que los estudiantes ni se esfuerzan en quedar bien con ustedes. Esperemos que en su festejo del Día del Maestro además del reconocimiento, al menos reciban esa jugosa fruta. ¡Feliz Día de la Manzana, perdón del Maestro!

Sobre El Autor

Lourdes Naranjo Trejo

Reportera hidalguense con cinco años de formación y aprendizaje. Recibo quejas, sugerencias y retroalimentación en Twitter

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