La primera vez que visité Chiapas cumplía 15 años…

…MI hermana y yo emprendimos ese viaje para celebrar nuestros cumpleaños, tuvimos una excelente guía, Gaby, él nos mostró una cara de Chiapas que jamás he podido olvidar, había puestos militares en todos los caminos de la carretera que por supuesto llamaron mi atención: ¿por qué? ¿Qué hacen ahí? ¿Para qué?

Visitamos varias comunidades y las dudas aumentaron, estaba tan sorprendida que no sabía cómo digerir tanta información, mujeres con trajes excepcionales, con bordados increíbles; hombres con atuendos que nunca había visto en ningún otro lugar, llevábamos recorrido todo el suroeste de México y nada me había sorprendido más que Chiapas, se respiraba un ambiente diferente, comencé a ver por todas partes las siglas EZLN, “¡Viva el Ejército Zapatista de Liberación Nacional!”, “!Vivan los pueblos Indígenas Autónomos!”, leía en las carreteras: “Aquí es territorio Zapatista” y seguía mi asombro, ¿qué es EZLN? ¿Quiénes son? Y ¿qué hacen?

Recuerdo que Gaby nos llevó a comer a una casita con una familia en Zinacantán y al terminar de comer nos mostraron un arma larga que tenían escondida, ellos eran parte del EZ, vaya sorpresa, nos compartieron que luchaban por su autonomía, qué palabra tan fuerte para un viaje de quince…

Ese fue mi primer acercamiento con la historia de la autonomía de los pueblos indígenas, no puedes regresar de unas vacaciones así y fingir ser la misma, pude ser consciente de detenerme a leer las noticias y saber qué pasaba en mi país, creo que sin decirlo hice un pacto con Chiapas, regresé en varias ocasiones, tuve la fortuna de vivir un año académico en su Universidad de Ciencias y Artes y conocer un poquito más.

Después, en 2014, la oportunidad de asistir a la Escuelita Zapatista en el caracol Roberto Barrios, aprendizajes que difícilmente podría olvidar, una realidad que sorprende a propios y extraños, una lucha que se vive día a día.

2017, ¿quién es Marichuy?

Ahora escuchamos bajito el nombre de Marichuy. ¿Quién es? ¿De dónde salió?, ¿Qué es el CNI? Una revelación para el mundo; cuando el EZLN cumplió sus primeros 20 años, las impresiones de la gente eran: ¿cómo? ¿Aún existen? Es difícil reconocer primero que hay comunidades indígenas con una tradición organizacional importante en nuestro país, que no son como los políticos que conocemos hoy, los que se toman la foto y mañana se olvidan de dónde estuvieron.

¿Dónde están? ¿Qué hacen? Las comunidades indígenas, como sus líderes, no son de un día para otro, hay una trayectoria que los respalda con su pueblo, con su historia; es impresionante cómo opera la Junta de Buen Gobierno, sólo se podría comparar con las candidaturas en las democracias más consolidadas, como en Europa occidental, donde los ciudadanos eligen de manera directa a sus representantes.

El CNI trabaja de manera horizontal, está integrado por concejales, una mujer y un hombre de cada lengua de cada región. Concejales que fueron elegidos por usos y costumbres en sus asambleas y/o espacios de decisión, que asumen el compromiso de participar de manera activa en ese espacio y llevar a sus asambleas las propuestas y acciones que emanen del CIG; se rigen por siete principios: servir y no servirse, construir y no destruir, obedecer y no mandar, proponer y no imponer, convencer y no vencer, bajar y no subir, representar y no suplantar, se constituyeron desde el 1996 y desde entonces Marichuy es miembro activo; en el último congreso que se realizó en Chiapas con los compas del EZLN se tomó el acuerdo y la iniciativa que el CNI tuviera una candidata para contender en las presidenciales de 2018 con el fin de visibilizar a los pueblos indígenas.

Marichuy no salió de un dedazo sino de un Consejo Nacional Indígena integrado por representantes de 58 pueblos y otros 250 miembros del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), su registro fue un éxito y sus primeras declaraciones públicas fueron honestas y concretas:

 

No voy por la silla presidencial, esto es por la visibilidad de los pueblos indígenas, por la defensa de nuestra tierra que se la están acabando las trasnacionales y las reformas energéticas

 

Marichuy también declaró que no aceptaría el presupuesto de campaña que el INE otorga a los candidatos en caso de lograr su registro; hacer visible a los pueblos indígenas no es cualquier cosa, aprendimos a no querer verlos desde siempre, ser “indio” es una ofensa, es un término despectivo.

María de Jesús Patricio es la primera candidata indígena y mujer de la historia de nuestro país, le pese a quien le pese y bajo las lamentables críticas generadas en redes sociales por su apariencia y condición indígena, da la cara no por ella si no por la representación de cada hombre y mujer indígena que hay en cada rincón de México.

Marichuy inició el proceso para recolectar firmas que avalen su candidatura independiente, una de las mil batallas que tendrá que enfrentar, un requisito que implementaron nuestras instituciones con “fines prácticos”. Con ayuda de la tecnología más sofisticada, los aspirantes deben dar de alta a las personas que fungirán como “auxiliares” para recabar las firmas a través de una app, suena rápido y genial ¿no? Sin embargo, ¿cuántas personas en nuestro país tienen acceso a un teléfono móvil? Y ¿en qué territorios hay señal para tener acceso eficaz al sistema?

El pasado 16 de octubre, la caravana de Marichuy partió en Guadalupe Tepeyac, zona indígena tojolabal: no hay señal de Internet; de manera extraña, las comunidades de Altamirano y Ocosingo se quedan sin señal telefónica móvil y fija durante dos días, ¿coincidencia?

¿Qué sigue? En cada comunidad que visite Marichuy ¿será bloqueada en su señal telefónica? ¿Cómo entonces va a recabar el casi millón de firmas que necesita para aparecer en la boleta electoral? Su sistema “democrático” delimita y excluye de forma evidente a quienes sí pueden contender como candidatos y a quienes no quieren que lo sean, un juego que habrá que saber cómo jugar.

Para empezar tienes que tener un buen celular, no cualquiera… Hay una lista de las marcas que son compatibles a la app, sin embargo en muchas no funciona y en otras el sistema es muy lento y tedioso, se requiere verificación de la aplicación vía Internet.

¿Cuántas comunidades en el país tienen realmente Internet? Marichuy expresó su queja y su preocupación por las fallas para la recolección de firmas y la lentitud con que opera la aplicación en algunos dispositivos, denunció que el sistema electrónico digital no está hecho para el pueblo de México.

Hace quince años visité por primera vez Chiapas y podría decir que las cosas no han cambiado nada, que ese ambiente extraño que se sentía en el aire y que no podía describir desapareció, muchos lo quieren ver así, sin embargo el cambio es inevitable, veo a un sur organizado que poco a poco permea los ánimos de todo el país y ese ambiente que se respira en Chiapas es de lucha y está consolidado.

¡Vivan los pueblos indígenas autónomos!

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