Carlos Galván dio muestra de la potencia de su voz,  del dolor, la ira y el sufrimiento que en ocasiones deben esconderse tras un maquillaje de sonrisas

PACHUCA, Hgo., 21 de marzo de 2016.- “La comedia ha terminado”, exclamó con mueca de dolor en su pálido rostro el tenor hidalguense Carlos Galván, mientras las luces anunciaron el desenlace de la ópera I Pagliacci (payasos).

Amor, celos y el odio que emerge cuando un corazón es despedazado son factor de tensión para la trama escrita por el italiano Ruggero Leoncavallo, y la cual salió a la luz a través de las voces de la soprano Envivia Muré en el papel de Nedda, los barítonos Ricardo López y Carlos Sánchez como Tonio y Silvio respectivamente, y el tenor Edgar Gutiérrez, quien interpretó a Beppe.

A través del aria ‘¡Recitar!… Vesti la giubba’, Carlos Galván dio muestra de la potencia de su voz,  del dolor, la ira y el sufrimiento que en ocasiones deben esconderse tras un maquillaje de sonrisas, hasta que el corazón se envenena por el dolor.

El montaje austero cedió el protagonismo a la orquesta, cantantes y acróbatas; la ópera cautivó al público que ovacionó por largo tiempo con aplausos a pie.

I Pagliacci, de Ruggerro Leoncavallo, cerró las actividades del Festival Artístico y Cultural de la Ciudad.

Hacer Comentario