Ser joven y no ser revolucionario es una contradicción hasta biológica.

Salvador Allende

La adolescencia es un segundo nacimiento, es la escisión del cordón umbilical de protección de la infancia con la realidad del mundo. El choque que produce, provoca en nosotros una reacción que suele atacar ese mundo y ese recién descubierto orden. Desobediencia, cabello largo y contestar a tus padres suelen ser formas comunes de estas expresiones, que ponen en jaque a los adultos. Pero Greta Thunberg llevó sus incomodidades más allá de sus padres o sus maestras. Greta ha incomodado a Donald Trump y a Jair Bolsonaro, presidentes de Estados Unidos y de Brasil, respectivamente. Y simplemente por eso ya tiene toda mi admiración.

Greta Thunberg es una joven sueca que se ha vuelto mundialmente famosa por su activismo en pro del medio ambiente. Tiene un mensaje y tiene determinación, dos cualidades que la han sacado de Suecia para llegar a los foros más importantes del planeta, para criticar a los líderes mundiales, sin filtro y sin temor alguno.

El golpe ha sido tal y ha calado de tal forma que muchos han reaccionado de la única forma que les da sus escasas capacidades de autocrítica: burlarse. Que si es una niña que no sabe nada, que si hace caras raras al hablar, que si necesita buscarse un novio y controlar sus emociones… en fin.

Esas críticas, si bien no son muy acertadas, son reaccionarias. Son la respuesta que los políticos hacen a un ataque directo. Sin embargo, he encontrado que muchas personas hacen lo mismo: utilizan su edad, su apariencia, su estatus de privilegio o su condición médica para minimizarla, para tratar de acallarla y de reducir el impacto de su mensaje. Gretta trae un mensaje de conciencia ambiental, de abrir los ojos y comenzar a realizar acciones directas y concretas, y no le habla a la gran masa para que dejemos de usar popotes, no. Habla frente a los líderes mundiales para que se dejen de hipocresías de cara a la cámara y promuevan leyes que no le hagan solo cosquillas a las grandes industrias. No veo lo malo en eso. No entiendo el odio a Gretta.

La bilis que genera alguien que no interfiere en mi vida siempre me ha parecido difícil de entender, y es que a algunos hasta lo que no comen les hace daño. Ya uso refranes y frases de señor… (la edad me está alcanzando). 

En fin, tal vez Gretta no actúa completamente por sí sola y tiene a sus padres detrás explotando un movimiento mediático enorme. Tal vez es una joven que no entiende de lo que habla o que es ignorante al respecto. Tal vez le gusta la atención que recibe, lo cual sería raro considerando su Asperger, pero, tal vez. Tal vez sí a todo lo que se le achaca, y tal vez más. ¿Y?

Muchas veces consideramos a Trump, Bolsonaro u otros presidentes con cabecita de algodón como unos tontos ignorantes… pero no tienen un pelo de tontos. Al nosotros fijarnos en la edad de Gretta, su origen, etc., estamos mirando a donde Trump apunta, estamos viendo los detalles y no la obra completa

El mensaje de Gretta es importante, válido y real. Y por esto la revista Time la consideró la persona del año 2019, convirtiéndose en la más joven en conseguirlo. Ese mensaje debe ser tomado en cuenta venga de un meteorólogo, un presidente o una adolescente sueca de 17 años.

Sobre El Autor

Abraham Peralta

Psicólogo con especialidad en Plantas vs. Zombies

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