El papel de un artista es elevar lo cotidiano a un nivel extraordinario, el arte cargado de letras suele ser muy cuidadoso en su elaboración, puesto que cada palabra debe tener una función. La poesía en particular nos lo enseña; es una de las máximas expresiones en que, de manera cuidadosa, se eleva hasta a las cosas más comunes. Este es el caso del poeta costarricense Víctor M León Leitón, quien describe los paisajes que conoce y a la par cuestiona su labor como creador. Claro está que un buen artista pone en juicio al arte mismo sin permiso ni condescendencia. Paisajes remotos es el nombre de su poemario, un recorrido desde la cotidianidad en las calles, hasta una sátira a las mismas imágenes poéticas que a la vez pueden volverse cotidianas para un poeta.

Víctor León M Leitón, licenciado en psicología y egresado de la Escuela Escritores de la SOGEM, ganador del premio de poesía de la Universidad Iberoamérica de Costa Rica en 2001, colaborador en revistas mexicanas con artículos y poemas, actualmente, profesor de poesía y guión de cine.  Para conocer más sobre este escritor y su libro, te comparto la siguiente entrevista.

Víctor León M Leitón | Foto: Arturo Fuentes

Víctor León M Leitón | Foto: Arturo Fuentes

1.  ¿Cómo es tu papel promotor de la poesía costarricense en México?

Hay ciertos países con tradición literaria que pasan desapercibidos, en Costa Rica no hay una “gran figura internacional” como Roque Dalton en Salvador, Augusto Monterroso en Guatemala, Rubén Darío y Ernesto Cardenal en Nicaragua o César Vallejo en Perú. Sin embargo hay varios exponentes interesantes para dar a conocer, como Jorge Arturo, Juan Antillón, con su libro Isla, o Luis Chaves. Cuando uno da a conocer a estos autores, la gente se entusiasma y busca a otros.

2. ¿Qué similitudes encuentras entre la poesía costarricense y la mexicana?

Principalmente encuentro diferencias: la poesía de Costa Rica tiene cierta tradición, pero no está arraigada con grandes figuras como Netzahualcóyotl o Sor Juana Inés. Las manifestaciones de otros lugares nos han opacado y hemos caído durante un tiempo en la imitación, muchos estuvieron en el modernismo durante largo tiempo, ya hasta después hubo manifestaciones propias. En Costa Rica la poesía es más coloquial, más de la experiencia y artesanal. En México hay cierto preciosismo, valoración de la retórica y el sonido del poema y a veces rezagando la experiencia poética.

3. ¿Crees que este esquema de ser culturas hermanas, México y Costa Rica, ya esté muy superado en esta época?

Hay mucho, en ese sentido México es como hermano mayor de Costa Rica. En mi país no se da abasto a sí mismo, producir contenidos para pocos habitantes no es rentable, entonces mucho de la cultura mexicana es muy valorada y la gente se baña de esta, desde el cine y la música, hasta la comida. Entonces sí hay una hermandad latinoamericana y es muy fuerte. Costa Rica al mismo tiempo se empapa de la poesía del sur. En los dos lugares pasa esto de la lectura endogámica; se leen a sí mismos y eso es un problema. México, por ejemplo, tiene más puesta la atención en sus tradiciones y en España que en Latinoamérica; en Costa Rica la tienen puesta en México y en Buenos Aires y ambos no se oxigenan muchas veces de otros latinoamericanos. Y eso cuando soy optimista porque muchos lectores y escritores jóvenes no leen ni a su propia tradición.

4. ¿Aún ejerces la psicología como profesión? Si es así, ¿hay alguna relación de esta con tu creación literaria?

Difícilmente, siempre he dicho que soy un psicólogo desertor, nunca tuve la intención de ejercerla, quería estudiar carreras que abarcaran al ser humano: la psicología me dejó más preguntas que respuestas y con la restricción que para mí es el método científico. En común, tanto la poesía como la psicología son una búsqueda de lo que es el ser humano , pero la poesía supera a la inteligencia y la razón. Entonces, al poco tiempo de graduarme de la licenciatura me vine a México dejándola de ejercer.

 5. ¿Por qué titulaste tu libro Paisajes remotos?

Lo último que uno llega a tener es el título, yo tenía otros, predominaba por ejemplo la posibilidad de llamarlo Arte patético, pero a algunos se les hacía excesivamente irónico. Cuando el libro ya tomaba forma, lo representaba más este título de paisajes remotos, que suponen la búsqueda de algo más grande a nosotros, a lo que estamos impedidos pero que el arte nos permite intuir.

6. En la introducción del libro, Alfredo Trejos comenta: “la poesía no sirve para nada y ahí radica su relevancia”; ¿cuál crees que sea el papel de la poesía en la sociedad y, a su vez, el papel del arte?

A veces la gente quiere respuestas como que el arte es muy importante y que va a cambiar el mundo. Yo en cambio soy un poco más fatalista, recordemos que hay delincuentes confesos que son grandes literatos como Jean Genet. A mí sí me ha salvado la literatura, que esa inutilidad en donde todo funciona muy bien para hacer todo mal, creo que es toda una subversión, una huelga, una forma de dar testimonio con acción de manera vivencial la cual a veces demuestra más que lo que uno escribe. Ante opiniones de ¿por qué uno se dedicó al arte en vez de ser empresario, por qué desprecia lo superfluo? Hace que se tome otro rumbo en la vida.

7. El libro está dividido en tres partes: 1 Paisajera Tibieza, 2 Paisajes remotos y 3 Arte patético.¿Cómo formulaste esa estructura?

La primera va inclinada hacia el ser humano y hacia lo cotidiano, es el resultado de este asunto conceptual de lo que yo quería que trabajara la poesía, la vista de lo cotidiano con el lente de la complejidad. La segunda trata de diferentes manifestaciones artísticas, con mucha proyección de nuestro padecimiento en la expresión verbal y cómo el arte lo hace sin problemas. En la última hay un juego elocuente de arte poético con arte patético, es mi parecer de lo que es la poesía.

8.  Al leer el libro me da la impresión de que hay mucha referencia con el arte urbano, ¿qué nos compartes al respecto?

Hay gente que habla de esto como un valor agregado de la poesía,  hablando de arte urbano como contemporáneo, vigente, muchos pueden relacionar mi obra con esto, yo sencillamente me encargo de mi entorno. No podemos vivir pensando en princesas modernistas y en bosques. Para mí simplemente escribo de la inmediatez y de lo que conozco.

 9. Por último,  ¿en qué nuevos proyectos trabas?

Varias cosas pendientes en el aire, de las cuales no hablo mucho. Pero está por salir este año mi segundo libro, dedicado a un amigo costarricense (Felipe Granados) que murió de V1H y estaría cumpliendo 40 años. Escribí este poema largo para desahogarme y reconciliarme conmigo, después de un tiempo de no haberme sido posible escribir, el poema tiene que ver con el término anglo underdog, y será publicado por la Secretaría de Cultura de Campeche.

 

En la recomendación musical, el autor nos propuso ‘Nocturno Opus 9 no. 1’, de Chopin, ya que lo acompañó el tiempo que trabajó su texto y tiene una gran afinidad con su creación, por su aparente sencillez y gran impacto poético. Chopin, representante del romanticismo, tiene muchos nocturnos, pero sólo tres de Opus 9. La obra de Chopin se caracteriza por su plasticidad en tiempo y carácter, la armonía de esta pieza se relaciona con la sutileza sugerida por Víctor, a partir de su recomendación y sus escritos. Así que espero se deleiten con Paisajes remotos mientras escuchan esta obra maestra clásica.

Sobre El Autor

León Cuevas

El responsable y dueño de Sinestésica es el dibujante hidalguense León Cuevas. Reside en Ciudad de México y es egresado de la Escuela de Escritores de la SOGEM. Publicó varios cuentos en diarios digitales, así como uno impreso en la antología Encuentro de escritores hidalguenses del Centro de Arte y Filosofía. Publica también en Sayyeah.tv, sobre cine, espectáculos y libros. Tuvo diversas exposiciones individuales y participó en varias colectivas, tanto en Pachuca como en Ciudad de México. Es autor de la obra teatral “Las seis muertes de Ofelia”.

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