México Mágico, aquí se habla hasta de lo cotidiano invocando a las palabras como si la magia naciera en ellas, haciendo un conjuro contra “el mal de ojo” “el mal agüero” contra “la envidia de la buena” o contra “los buenos deseos de las malas personas”. Son dichos, porque se dicen, cualquiera los enuncia.

 

TODO ES un rito, santiguarse, recoger una moneda y hacer la cruz sobre el lugar donde se encontró, decir “buenos días”, “gracias”, “hasta luego”, “buenas noches”, “buenas tardes”; acompañar cada palabra con un gesto ad hoc, hablar con la mirada, con el rostro, fruncir el ceño o hacer una mueca que es más una sonrisa apenas perceptible. Levantar un poco la cara para saludar, desviar la mirada, mirar fijamente un punto en el horizonte, todo lo que hacemos habla.

Lo que decimos también: “ahorita vengo”, “ahorita voy” o “voy y vengo” expresan a la perfección la situación en la que nos encontramos, pudiera sonar a que dicen lo mismo o son equiparables, pero contiene cada una un significado distinto.

 

Disculpe que lo moleste, ¿podría decirme la hora por favor?

 

Toda una frase para que el otro te diga la hora, para sacarlo de su abstracción, pedirle que te mire un minuto y te comparta de su tiempo, aunque no se vuelvan a ver nunca, no se necesita un reloj si el tiempo es universal y está alrededor de la mano de cada persona, a tu entera disposición.

 

Estás viendo y no ves

 

Para decir a alguien que aunque tiene todo a su alcance no acaba de comprender la situación que lo condena, aún estando presente se ausenta, no resuelve, no ayuda, no se ayuda.

 

Cómo Juan por su casa

 

Hace alusión a que todos los Juanes del mundo son confiansudos, que pueden entrar sin mayor reparo en cualquier lugar y sentirse cómodos, como si de su propia casa se tratara; no es bueno o malo, solamente expresa la personalidad desinhibida de algunas personas y la excesiva cantidad de personas con el nombre de Juan, pero es fascinante la idea de una persona con ese nombre que irrumpe en cualquier sitio, que es reconocida por todos y en realidad no molesta a nadie.

 

Ya nos cayó el Chauiztle

 

Según la Academia Mexicana de la Lengua, el Chahuiztle (también escrito chahuistle, aunque se prefiere escribirlo con z) es:

 

Mx. Hongo que ataca a ciertas gramíneas, como el trigo o el maíz; se presenta como polvillo negro o rojizo en las hojas y los tallos. Coloq.

 

Suceder algo que no es agradable o que no se espera, como si un embrujo se cirniera sobre nosotros y al preciso momento de darnos cuenta lo nombramos en lengua indígena chahuiztle, porque no hemos desterrado la herencia prehispánica en el habla, ni en nuestro tesoro máximo, las tortillas, y la seguimos degustando con singular alegría, por ello es una amenaza latente que un hongo pudiera atentar contra el maíz, sería lo peor que podría pasarnos.

El que nace pa´tamal, del cielo le caen las hojas

 

Es una evocación del destino que cada uno tiene, y que de manera venturosa se allegarán las cosas necesarias para desempeñarlo, es un consuelo, es un decreto, es una manera de conformarse con lo que te ha sido dado, expresa un significado parecido a “el que nace pa’ maceta no pasa del corredor”.

 

¡Que la boca se te haga chicharrón!

 

Que todo lo que has dicho no sea verdad, que no se cumpla. Que por el contrario tengas boca de chicarrón, como el puerco que eres y no se lleve a cabo la mala intención que tenías al decirme lo que dijiste

Sobre El Autor

Tania Martínez Suárez
pros_critos@hotmail.com

.mujer.esposa.madre.hija.hermana.amiga. Interesada en seguir aprendiendo, amando y creando; me conmueve y compete todo lo que conlleva el acontecer humano, me encuentro en constante proceso de cambio y creo firmemente que las cosas pueden cambiar con ayuda de todos

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