Herman Hesse marcó una era a partir de la creación de historias existencialistas con personajes solitarios que buscan el sentido de sus vidas, tropiezan en el camino con muchas malas veredas  y llegan a finales trágicos o retoman el sendero con más fuerza. El autor alemán, ganador del Premio Nobel, se hizo bastante popular con obras como El lobo estepario, Demian, Bajo la rueda, Siddhartha y Gertrude, entre otros. La historia de Narciso y Goldmundo es una de las más emblemáticas. Hesse se remite a la Edad Media para recrearla y conducir al lector a ver la manera como dos caminos diferentes pueden desembocar al mismo, aun siendo dos vidas desemejantes. Narciso representa a la razón, la sabiduría y lo centrado; mientras que Goldmundo simboliza la parte emocional, artística y el desborde pasional.

La historia empieza en el convento de Mariabronn, donde jóvenes estudiantes se preparan para ser monjes. Narciso es un personaje que sobresale por ser un sabio, pese a su corta edad. Incluso los maestros más veteranos lo respetan. Habla bien el latín y el griego, conoce a profundidad los escritos bíblicos, la filosofía, tiene habilidad para los cálculos y una inteligencia muy precisa. La vida del joven erudito cambia de pronto cuando llega al monasterio un nuevo estudiante, quien es prácticamente arrojado por su padre para que se entregue a la vida religiosa. Narciso siente un extraño afecto por el sensible chico de pasado tormentoso y comienza a trasmitirle su conocimiento. Al poco tiempo se les ve siempre juntos por el convento y su amistad se fortalece. Todo parecería señalar que ambos serán conducidos por la misma vereda, pero algo en el fondo de Goldmundo le dice que no está en el lugar correcto. Cuando Narciso se percata de esto, sabe que el desino de su amigo se encuentra en el mundo del arte más que en el filosófico y entonces lo orilla a abandonar el templo para ir a desarrollar su pasión, a pesar del riesgo de ser castigado por los monjes al incitar a un alumno hacia tal situación.

Goldmundo parte a una aventura en soledad, se desata poco a poco de su esencia religiosa y comienza a convertirse en un artista libertino, atractivo para muchas mujeres. El joven vive diversas aventuras, mientras desarrolla sus dotes como artesano, dibujante y escultor. Aprende a vivir y sobrevive al paso de los días. Pero al virtuoso artista siempre lo persiguen dos enormes sombras: la de su madre, quien lo abandonó cuando era niño, y la de Narciso, cuyas palabras y enseñanzas galopan junto a él. A su madre la busca en cada mujer con la que se relaciona, los preceptos de su amigo se le presentan sobre todo cuando se enfrenta a obstáculos difíciles de vencer. En cualquier momento de la novela se sabe que ambos amigos pueden volver a encontrarse, pero dentro de la liberación de Goldmundo siempre habrá un eco de Narciso.

Entre los lectores puede haber una gran empatía con Narciso, pero tal vez una identificación más cercana con Goldmundo, pues el joven artista, en su papel promiscuo, representa un tanto la libertad sentimental, inestable, por la que muchos pasan. En la actualidad hay nuevas generaciones que ven el libertinaje como algo natural, mientras que otros prefieren buscar la vida amorosa estable. Sin embargo, en general, el matrimonio va en declive; la soltería, la unión libre o tener varias parejas es una tendencia desde que las nuevas generaciones han sido testigos de los fracasos maritales de sus padres, primos o amigos de mayor edad. Las estadísticas muestran que las parejas casadas no duran mucho, incluso es increíble el poco tiempo que viven en comunión.

Desde esta perspectiva, Hesse fue un escritor visionario en cuestión de relaciones humanas y de amor. Con su visión antisocial y, a la vez, con sencillez, retrata cómo el ser humano suele complicarse solito la vida. Su literatura refleja que la soledad, tan satanizada en la sociedad, al final puede llegar a ser la mejor compañía. En Narciso y Goldmundo la soledad resulta ser la mejor amante de ambos; en la promiscuidad del artista o en la sabiduría del monje esa sensación es la que los orilla a encontrar el mismo camino. Es entonces, con mayor razón, que muchos de los lectores pueden pensar que si todo lleva al mismo sendero, al final podemos llegar a donde empezamos; que es mejor probar y gozar de todo en la vida.

En la recomendación musical el proyecto Enigma combina con electrónica algunos sonidos medievales, sobre todo de música gregoriana, para ubicarnos en un pastiche contemporáneo y medieval. Enigma fue creado por Michael Cretu, un músico al estilo Vangelis, con influencias electrónicas y de rock progresivo. De todos sus proyectos, este fue el que más sobresalió y varios álbumes fueron merecedores de Grammy’s y otros premios.

 

Sobre El Autor

León Cuevas

El responsable y dueño de Sinestésica es el dibujante hidalguense León Cuevas. Reside en Ciudad de México y es egresado de la Escuela de Escritores de la SOGEM. Publicó varios cuentos en diarios digitales, así como uno impreso en la antología Encuentro de escritores hidalguenses del Centro de Arte y Filosofía. Publica también en Sayyeah.tv, sobre cine, espectáculos y libros. Tuvo diversas exposiciones individuales y participó en varias colectivas, tanto en Pachuca como en Ciudad de México. Es autor de la obra teatral “Las seis muertes de Ofelia”.

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