Los Reyes Magos vienen del lejano Oriente a dejar juguetes y regalos a niñas, niños,  adolescentes y uno que otro grandulón. Todos lo sabemos. Lo que no está claro es cómo hacen para repartir tantos regalos y por qué no siempre complacen todas las peticiones.

A unas horas del arribo de Melchor, Gaspar y Baltasar, LaRecolecta.digital entrevistó a sus ayudantes, obreros de los magos que dibujan sonrisas en los más pequeños de cada hogar

 

“SER PARTE DE LA MAGIA”

 

 

Crystall es mamá de una niña de seis años, para ella ayudar a los Reyes Magos “es una inversión a largo plazo porque es un esfuerzo por construir una infancia memorable. Nuestra oportunidad como padres de dar magia”

“Ver su sonrisa de alegría y admiración porque les trajeron lo que querían es una gran satisfacción, la mejor recompensa. Cuando yo esperaba a los Reyes Magos no me traían lo que pedía”, compartió Norma, madre de dos niños y ayudante de Melchor, Gaspar y Baltasar

Manuel ya se prepara para mostrar a su pequeño de dos años la magia de los Reyes.

 

“Mi niño todavía no hace peticiones pero cuando las haga empezaremos a sudar. Me agrada ser rey mago, me gusta ver su cara cuando lo llevo a la juguetería, ya sé que cuando algo le agrada. Ese será su regalo”

Flor tiene tres hijos, dos de ellos son ahora jóvenes de 18 y 20 años. Ahora recuerda cómo ayudó a los magos de Oriente cuando sus muchachos pedían regalos.

 

“Se siente mucha impotencia y tristeza no poder cumplir con lo que  ellos pidieron porque para pedir eran buenos; sobre todo porque eran clientes de los Reyes Magos; pero se hace lo que se puede. Cuando se trata de los hijos no importa endrogarte o quedarte sin dinero”

Para Nohemi, una mamá de una jovencita de 13 y una bebé de un año, “ser rey mago es crear algo fantástico para alguien que amas…

 

“…es lo más emocionante porque tienes que pasar por un sinnúmero de situaciones para que todo salga como tu hijo espera. Ver sus ojos llenos de ilusión hace que valga la pena”

 

LOS MAGOS EN ACCIÓN

 

Casi todos los ayudantes de los Reyes Magos coincidieron en que las peticiones de los niños y las niñas son normales y moderadas, aunque no falta quien salga con solicitudes extravagantes o que los ponga en aprietos. Por ejemplo, hubo quien no tuvo problema para pedir un caballo o la niña que solicitó un Xbox en medio de la crisis familiar.

 

“Es emocionante y aterrador. Pensar en que se despierte y me cache a media sala acomodando sus cosas. Es divertido y satisfactorio darle gusto. La magia de sus ojitos enormes cuando descubre su regalo… Me decía hace días que temía que le trajeran un carbón y de pronto dice:  ‘bueno, lo podemos usar para asar malvaviscos’”, compartió una mamá ayudante

Algunas personas dicen que ahora que son Reyes Magos se esfuerzan por cumplir los sueños de los chicos, ya que sentían feo cuando no les llegaba nada el 6 de enero.

 

“Como cuando en tu niñez no llegaban los Reyes, por eso con los hijos uno se esfuerza por darles lo que nunca tuvimos ni en sueños. Para mí lo más difícil era lo más caro, un Nintendo nunca se los pude comprar”, recordó la mamá de quienes dejaron de creer a los 10

Para una de las mamás ayudantes de los Reyes Magos, “lo más complicado ha sido este año porque mi hija ya está grande pero todavía cree en ellos y ya no sabe qué pedir…

 

“Muchas veces estuvo a punto de darse cuenta o percibía que nosotros éramos los proveedores de los juguetes pero para que ella no perdiera la emoción al siguiente año hacíamos cosas fantásticas. Un día que ya no creía, le hicimos una carta mágica y fue genial cómo sus ojos se hacían más grandes cuando las letras aparecían”

Algunos apenas comienzan la travesía de buscar juguetes y hacer lo posible por cumplir todos los deseos, otros ya se jubilaron como reyes porque sus hijos crecieron. Hay quienes dicen que aunque ellos tengan más de 20 harán lo posible por regalarles algo, aun cuando sepan quién se los dio, la idea es no perder la magia.

Hacer Comentario