El día de hoy relataremos sobre una importante banda en la escena del actual heavy metal y dejemos que su música nos regale una cátedra de rock; la agrupación es demasiado buena para que no sepan de ella.

Así, Indeleble es invadido por los pioneros de este género: Saxon, británicos cuya trayectoria inicia en 1976 en Barnsley, Reino Unido. En la llamada oleada británica del heavy metal, propia de los años 80, diversas bandas tales como Iron Maiden y Def Leppard dieron de qué hablar: el breve pero excelente periodo de popularidad en su país, gracias a las joyitas discográficas de ‘Wheels of Steel’, ‘Strong Arm of the Law’, ‘Denim and Leather’ y el álbum en vivo ‘The Eagle Has Landed’ se posicionaron desde hace 40 años en el gusto del público y su influencia se extendió de manera extraordinaria, Metallica es el claro ejemplo, la banda que conserva la esencia del heavy metal en nuestro tiempo.

Pero hoy pondremos énfasis en la última producción de la banda que nos trajo a este punto. Colocado en el mercado desde el año pasado, ‘Battering Ram’, de Saxon abre con el tema que da título al álbum. Aquí, como paréntesis informativo: la traducción al español es “ariete”, antigua arma de guerra que servía para derribar paredes fortificadas y grandes puertas de castillos, creaba accesos para que los soldados entraran. Por ello, el primer tema lleva a cabo esa labor: rompe el hielo con guitarras melódicas y batacazos que cimbran a cualquiera para dar paso a la extraordinaria voz de Biff Byford, quien no reposa en sus laureles, al contrario, se exige de tal manera que es hoy por hoy uno de los mejores vocalistas de rock.

Una característica importante es que ninguno de los temas es un hit pegadizo creado para sonar en las radios y promocionar el álbum; todo está cuidadosamente elaborado sin la intención de obtener un tema taladrante con algún corito o guitarras digeribles, nada de eso. No hay hits radiales, escuchamos heavy metal puro.

Al más lúgubre estilo y con la voz de David Bower -actor en Cuatro bodas y un funeral-, ‘The Devils Footprint’, tema del disco de Saxon, es de los mejores y más fieles al género. Estalla de manera épica durante tres cuartas partes de la canción con dobles bombos y un solo de guitarra que a la velocidad de la luz sigue la estela sonora de ‘Sacrifice’ y rememora un poco a ‘The Inner Sanctum’, disco pasado de la banda, propio del 2007,

La asunción al paraíso del rock encuentra descanso en ‘Queen of the Hearts’, tema que sorprende en la complejidad de la interpretación, todo gracias al trabajo de Andy Sneap, extraordinario productor de rock cuyo trabajo obtiene renombre con bandas tales como Megadeth, Devil Driver y Testament. En la canción se rescata ampliamente la letra, pues hace referencia a la reina de corazones de Alicia en el País de las Maravillas.

‘Destroyer’, es otra muestra de que el heavy metal no tiene por qué diluirse con las nuevas propuestas: un trallazo que incluye el juego clásico de guitarras al estilo ochentero con un biff que demuestra que la garganta da para más, sin importar cuán complicado resulte este tema.

Por otro lado y con referencia directa a la fijación personal tengo por las portadas -que considero forman parte de un todo y es tan importante como la música- dieron muy poca importancia a la presentación. Me parece que la temática del disco se prestaba para jugar un poco con ella, para hacer algo más estético, agradable a la vista. Bastó una calavera con cuernos y una reja abierta dentro de lo que pareciera un calabozo. Detalle que sencillamente no me gustó.

En general y con las canciones mencionadas, Saxon deja claro que es una banda que no pierde su esencia ni se vende, así de simple, no lo necesita.

Sin bien no los vamos a escuchar todos los días a todas horas, es un álbum que solo los conocedores van a amar y que aquellos que apenas los escuchan, tienen ahora una maravillosa puerta hacia el pasado, donde aún radica su grandeza.

El heavy de Saxon es equiparable al de Iron Maiden como ya lo mencionamos, solo que esta última banda es más comercialmente activa. No hay que confundirnos, eso no determina la calidad musical.

Mientras la doncella de hierro hace jugosos negocios con sus clásicos y se mantiene en los medios, Saxon conserva al 100 por ciento el heavy metal en medio de una mar de propuestas musicales, muchas de ellas carentes de rumbo y de identidad. De hecho, como dato para finalizar, en el 2015 la popularidad de Saxon estuvo por encima de Iron Maiden.

 

 

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