Se asoció con Argenis Brito, Pedropiedra o Peter Rap y Jorge González, mítica voz de Los Prisioneros; para crear ‘El gran baile’, su primer álbum dedicado al electrolatino.

DESPUÉS de casi tres meses de un turbulento proceso electoral, con sus altas y bajas, con dosis excesivas de spots que quedarán para la posteridad del imaginario popular, es justo tomarnos un respiro; merecido por cierto, estirarnos un poco y olvidarnos de todo con música.

Los ritmos latinos han influenciado a las nuevas maneras de hacer música, en composición, tiempos, o simplemente en la utilización de instrumentos que usualmente no se ocupan, pero que combinados hacen una creación fuera de este mundo, como el DJ que decide salirse de su zona de confort: Señor Coconut.

Uwe Schmidt, disk jockey muy aclamado en Alemania, su país natal, bajo el seudónimo de AtomTM se dedicaba a hacer mezclas al estilo acid house y techno desde los inicios de la década de los ochenta, y por un momento se envolvió en el escenario electrónico emergente, de precursores del techno.

Poco después comenzó a diversificar su música, colocándose entre diversos géneros electrónicos, y adoptando otros seudónimos para no confundir a sus fans; ha tenido mas de 50  alias entre los que destacan Atom Heart, Lisa Carbon, los posteriores The Lisa Carbon Trio y Lisa Carbon and Friends, Geeez n’ Gosh, Los Sampler’s, pero el más notable, será el Señor Coconut.

En 1996 Uwe concibió a un ciudadano alemán común, con amplias inclinaciones hacia la música latina y un par de maracas en las manos; fue en Frankfurt, su ciudad natal, donde se encargó de grabar los temas que encasilló en un género llamado “electrolatino”, a diferencia de la música electrónica predominante como el merenhouse, el tropical house o el dembow, precursor del actual reggaetón.

Para empaparse mejor de la experiencia latina, viajó a Chile, donde conoció a músicos e intérpretes de diferentes géneros, como el chachachá,  mambo, cumbia colombiana, merengue, y demás;  se asoció con Argenis Brito, Pedro Subercaseaux –conocido como Pedropiedra o Peter Rap- y Jorge González, mítica voz de Los Prisioneros; para crear El gran baile, su primer álbum dedicado al electrolatino.

En El gran baile predominan los toques de acid house de su faceta como AtomTM, aunque, los motivos latinos se hacen presentes con samplers de maracas, timbales, congas y trompetas. En cuanto a los ritmos, puede variar de los más lentos hasta los más acelerados.

Tras su primer albúm, Uwe comprendió que tenía que madurar el sonido del electrolatino y experimentar con nuevos estilos, por lo que decidió hacer un homenaje a uno de los referentes del krautrock a nivel mundial considerado pionero de la música electrónica moderna y sus compatriotas: Kraftwerk.

Uwe recibió el nuevo milenio con el homenaje al trío de Dusseldorf -Kraftwerk- con El baile alemán, un álbum que lo catapultó hacia públicos fuera de Chile y sus países vecinos. El material resalta por el acompañamiento de una orquesta donde predominan los sonidos de la marimba y el vibráfono, da un gran contrapeso a los instrumentos latinos, usando en ocasiones su famoso “solo de laptop” o el sampleo con sonidos de tambores, trompetas, trombones, entre otros, pero siempre con la evidente muestra del acid house. Lo más sorprendente del disco es el ingenio para los arreglos, de temas meramente electrónicos y artificiales, a temas dignos de bailarse en cualquier parranda.

El ingenio de Coconut no terminó ahí,  tras el éxito de El baile alemán, comenzó a incorporar merengue, cumbia, chachachá, mambo, ritmos de maracas, temas propios y la voz de Argenis Brito con canciones de Michael Jackson, Elton John, Deep Purple y The Doors. Al final, salió Fiesta songs.

Con esta producción  buscó latinizar, no solo la melodía en sí, sino también las letras, y muestra de ello es que Smoke in the water fue grabado en dos versiones: la primera con la letra original, y la segunda en absoluto español con el título de Humo en el agua. En realidad no cambia mucho la cosa: son “testigos” de cómo un local en la orilla del lago Ginebra arde por culpa de “un estúpido pirómano”.

Temas como Las maracas de Machín o El rey de las galletas fueron compuestas previamente para su proyecto, The Sampler’s, donde, se pueden comparar los estilos de cada uno, muy distintos a pesar de tener prácticamente el mismo origen. La diferencia es el uso predominado de los loops o repeticiones en las primeras versiones.

Yellow fever!, su siguiente material publicado en el 2006, es la evolución del sonido Coconut, en el que hace un homenaje a Yellow Magic Orchestra, una banda japonesa con un estilo similar al de Kraftwerk (sus integrantes declararon que la banda alemana fue parte de sus influencias), pero con una sátira de la cultura occidental, los videojuegos, la música tradicional nipona, y claro, hasta los discos de Giorgio Moroder.

La particularidad que ofrece Yellow fever! es que llega a prescindir un poco de su “orquesta”, obtiene más control creativo sobre los temas, se percibe mayor influencia de la Yellow Magic Orchestra en temas meramente tropicales, repitiendo la misma fórmula de El baile alemán, Fiesta song’s, y tiene el acompañamiento de los integrantes de la banda nipona: Ryuichi Sakamoto, Haruomi Hosono y Yukihiro Takahashi.

Entre el 2002 y el 2007, Uwe retomó parte de sus identidades pasadas para seguir creando música electrónica, dejando en ocasiones el alter ego del Señor Coconut. Pero finalmente en el 2008 salió su último álbum de Coco, donde vuelve a hacer gala de su habilidad para los arreglos musicales. Sin embargo, la temática sería distinta: esta vez tomaría canciones que representaran a un país, haciendo del disco un viaje alrededor del mundo.

Around the world salió a la luz hace más de 10 años, con temas de Daft Punk, Eurythmics, Prince, Trio y Telex con el inconfundible sello del Coconut, en él trabajaron colaboradores como Pedropiedra, Louie Austen, hasta del mismísimo Dámaso Pérez Prado con su versión de Qué rico mambo, pasando por el bossa nova con temas como Corcorvado y el jazz de Les Baxter con un remix al estilo AtomTM.

Lamentablemente la historia del Señor Coconut termina en ese ya lejano 2008, cuando Uwe Schmidt hace alianza con el DJ chileno, Vicente Sanfuentes, conocido en el bajo mundo de la música electrónica como Original Hamster, especialista en ritmos latinos (sí, también cuenta el reggaetón). De la unión del acid house de Schmidt y el denbow de Sanfuentes nace una nueva identidad: Surtek Collective, y con él un nuevo género: el acitón, el ritmo que hace perrear a los japoneses con la mente, pero esa es otra historia.

México también tuvo la oportunidad de tener presente a este artista de la laptop, las maracas y las marimbas, dentro de las actividades del Festival Cervantino en el 2010. La verdad se desconoce si Coconut vuelva a las andadas, pero si las personas que tuvieron la oportunidad de viajar a Guanajuato ese año, o simplemente quieren conocer a ese sujeto con el nombre de coco, aquí una muestra. Disfrútenlo.

En corto

El ex beatle Paul McCartney nos sigue demostrando que a sus 76 años sigue haciendo buena música. Y para muestra un botón, ya se anunció oficialmente la liberación de su nuevo álbum de estudio, Egypt Station, que saldrá a la venta el próximo 7 de septiembre; el mismo Paul afirmó que se trata de una bitácora de viaje musical, con una regresión a lo clásico. Por lo mientras ya lanzó dos singles, uno de ellos en el Carpool Karaoke con James Corden, que por cierto… ¡necesitan verlo ya!
Aquí el sencillo.

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