Agradecimientos a Oscar Guerrero

Tras el reciente estreno de la cinta Me estás matando Susana en los cines, se da a conocer más la historia creada por José Agustín, Ciudades desiertas, a través de una adaptación que intenta ser lo más fiel al texto original. Sin embargo, no lo logra del todo porque los abismos entre libro y película siempre serán grandes. Un error esencial del filme fue que todo giró en torno al personaje Eligio, cuando la novela gira en torno a Susana, a la que, por consecuencia, dejan como un personaje muy pobre.

Ciudades desiertas habla sobre la joven escritora Susana, quien harta de su vida y considera que sus logros en su área son mínimos, acepta dejarlo todo por irse a un programa de escritores en Estados Unidos, en la región de Arcadia. Literalmente huye sin avisarle a nadie, principalmente a su marido, Eligio. Pero este, un estereotipo de macho mexicano y un actor conformista, la sigue hasta donde está y, al llegar, se da cuenta de que ella es amante de un escritor polaco. Eligio arma un escándalo enorme, como intento de recuperar su matrimonio en ese mismo programa literario, siempre con la amenaza cercana de que el polaco podría regresar para robarse a su esposa. Susana siente que la monotonía desmotivadora con Eligio en México regresa y vuelve a presentarse en su paraíso de escritores, pues él se emborracha con los integrantes que vienen de países hispanos, tal como lo hacía con sus amigos actores en su departamento capitalino. Entre esa sofocación, Susana desaparece nuevamente. Una mañana de invierno Eligio despierta y, al no verla, sospecha con quien puede estar, entonces la persigue otra vez dispuesto a encontrarla entre tierras desconocidas y nieve.

Eligio y Susana

Verónica Echegui como “Susana” y Gael García como “Eligio”

La línea narrativa de Ciudades desiertas conduce con un tono humorístico social, un reflejo entre dos universos: el tercer mundo y el primero. Muestra también, cómo México participa en los círculos intelectuales internacionales. Con el humor manejado por el autor, describe cómo los países centrales miran a los artistas de la periferia. En una parte de la novela incluso, Eligio dice que era un encuentro de escritores únicamente tercermundistas, al ver participantes de Nigeria, Croacia, Colombia, Polonia, Vietnam, entre otros. Menciona que eran la crema y nata de los países más raspa. También se trata de una novela anti machista, pues el clásico macho mexicano y revoltoso termina doblegado ante su esposa, quien se sale siempre con la suya y, sin mostrarlo, hace de su marido lo que ella quiere. Ella, a la vez, se muestra como una apasionada de las letras, una intelectual en búsqueda de mejorar, escritora dedicada y que toma decisiones firmes, por más arriesgadas que puedan ser las consecuencias. Todo esto no se muestra en la película y hace falta, pues a Susana la pintan como una tipa sin mucha personalidad y apenas con una embarrada de lo que es en la novela, no se nota tanto la fuerza pasional por escribir. La cinta prefiere enfocarse más al machismo de Eligio como si fuera el héroe fracasado y eso le quita esencia al argumento. Además, la tendencia fue hacer un melodrama, más que una historia profunda y de humor negro, aunque en momentos sí muestre ciertos elementos de trascendencia. Además, Gael García no era lo más óptimo para representar a Eligio, aun cuando en algunas escenas el actor se asemeja al personaje.

José Agustín

José Agustín

            José Agustín fue uno de los principales integrantes de la Literatura de la onda o Los onderos, un movimiento que se inició en los sesenta, en el que se incluía en la narrativa canciones de rock, en busca de un retrato de la última etapa psicodélica y la influencia beat. José Agustín, nacido en Acapulco, Guerrero, a temprana edad escribió obras importantes que fueron publicadas, La tumba en 1964 y De perfil en 1966. Ambas obras destacadas por tener un lenguaje sencillo, pero con una gran profundidad entre líneas, lo que se volvió característico en toda su obra. Es uno de los pocos, si no es que el único, que supo manejar el lenguaje coloquial; después de él, varios intentaron plasmar el “barrio” y las palabras obscenas como si fueran la gran vanguardia, lo que terminó por ser un cliché.

En la recomendación musical, con temas acerca de letras y rock, tenemos a un pilar de la psicodelia roquera de los sesenta: Lou Reed, primer vocalista de The Velvet Underground, y luego solista. Fue considerado un músico ya de culto, junto a Janis Joplin, David Bowie, Bob Dylan o Hendrix. Colaboró con Andy Warhol y otros artistas. José Agustín aparte de narrador y dramaturgo, también es ensayista y escribe sobre rock, contracultura, músicos, movimientos juveniles, etcétera. Así es como puede escribir sobre Elvis Presley y también acerca de nuevas corrientes musicales, actualizándose constantemente. Lou Reed y José Agustín se colocan en el mismo altar sin pensarlo.

Una Respuesta

  1. óscar

    Muy buena comparación. Aunque faltaría decir que la película sí está chida, solo que el libro más.
    Y Lou Reed es un proxeneta.

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