Toma tu corazón roto y conviértelo en arte

-Carrie Fisher-

 

HACE poco llegué a la conclusión de que la tragedia me persigue, o yo la persigo a ella, o vamos caminando agarraditas de la mano, o nos cruzamos en el camino cual vecinas en la calle. No sé. Últimamente la tragedia se unió a mi rutina.

Tantito que me tiro al catre con mis dramas personales y tantito que en serio me pasa de todo: hay episodios en mi vida que son desagradables y otros dolorosos. Los desagradables terminan formando parte de mis chistes de standupera de clóset, pero los dolorosos cortan con el mismo filo que el primer día y mi corazón vuelve a sangrar.

Por fortuna cuento con un cúmulo de personas generosas que me rodean y forman una coraza que mantiene estable mi salud mental. Mi familia, hijos (los peludos y la que es lampiña) y amigos que en serio se la rifan para que todos los días, contra los pronósticos, me despierte feliz y agradecida.

Una de esas personas especiales me compartió la frase que de manera arbitraria adopté como mi mantra: “Toma tu corazón roto y conviértelo en arte”.

Además de ser amigos, Salvador Verano Calderón (el mejor ilustrador que conozco) y yo somos compadres; nos une el amor incondicional hacia Victoria y también nos unen experiencias dolorosas.

Casi al mismo tiempo, perdimos a amores, familia y amigos. En la primera pérdida, quizá sin saberlo, citó a Carrie Fisher, para sanar un poco a nuestro corazón adolorido.

Su tía y mi prima fallecieron con pocas semanas de diferencia. Mi alma abrazó la suya. Nuevamente, para calmar el mar de mis lágrimas y el fuego de mi dolor, me recordó esa frase y fue entonces que decidí convertirla en mi mantra.

Hace poco la tragedia apareció de nuevo y perdimos a otra persona especial. No encontré palabras para expresar la tristeza (que era tan suya como mía) y lo único que pude balbucear fue lo dicho por la princesa Leia.

A pesar de esos episodios dolorosos, Salvador se reconstruye de una manera admirable: sin rencores y sin culpas. Ilustra bien bonito, escribe, toca la guitarra y es la persona más generosa que conozco. En el asiento en primera fila que tengo en el concierto de su vida, veo cómo toma su corazón roto y lo convierte en arte.

Yo, en cambio, para nada me considero una artista; de hecho mi único talento es sobrevivir sin cagarla tanto (o al menos no tan seguido). Pero me gusta escribir, como mero adiestramiento ortográfico y para sanar mi alma.

Así que cuando mi persona, Aletsei Yang Karev, me invitó a regresar a La Recoleta, lo vi como efecto directo del mantra y aquí me tienen, publicando cada semana mis pedos emocionales, que sabrá Dios si alguien lee (además de mi sacrosanta madre).

Mi mantra dio sus primeros frutos y, en uno de mis textos, cada lágrima se convirtió en letra para honrar la memoria de mi prima; en otro, la tristeza se transformó en palabra para agradecer la efímera compañía de una persona maravillosa.

A todos nos han roto el corazón, todos hemos caído en un hoyo tan profundo del que creemos nunca vamos a salir; la vida nos ha pateado el trasero a todos y, encima, la condenada nos ha escupido para terminar todavía más humillados.

Posiblemente, como yo, muchos no tienen siquiera un talento que compartirle al mundo y no serán los próximos Picasso ni Vivaldi. Pero a lo mejor cocinan delicioso, maquillan impresionante, hacen deporte chingón o cantan feo pero con harrrto sentimiento.

El punto es que, cuando tengamos el corazón roto, intentemos pegarlo. Podemos usar lágrimas y mocos para unir las piezas (el llanto y los mugidos siempre ayudan a sanar el alma). Sin embargo, hay que valernos de todas nuestras armas para que ese corazón quede bien pegado y trascienda.

Estoy casi segura que las mejores pinturas, canciones, películas, poemas, platillos o cualquier otra cosa, nacieron de un alma triste, de un dolor profundo; de un corazón roto que se volcó y se convirtió en arte.

AVISO MONÁRQUICO

Salvador Verano Calderón es un talentoso ilustrador pachuqueño Todavía no llega al tercer piso y ya publicó no sé cuántas cosas; cuando apenas estoy celebrando por alguno de sus proyectos, llega con la primicia de otro que ya está realizando.

Échense una vuelta por sus redes.

Instagram @amordeveranostd

http://www.amordeverano.com/

Sobre El Autor

Rosario Moctezuma

Reservada pero no tanto, culta pero no mucho, sensible pero a veces, chistosa pero no por gusto; comunicóloga, docente en proceso, haciendo mis pininos donde me agarre el hambre.

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