…Enamoradas, felices, alegres bonitas las muchachas van. Voy caminando en la calle

mirando a las muchachas…

-Del Instituto Mexicano del Sonido-

Presidentes van, devaluaciones vienen y la confrontación entre el dólar estadunidense y el peso mexicano se resiste al paso del tiempo con el mismo sometimiento. Cuando el billete verde gana todavía más terreno contra la economía enferma del vecino del sur, no queda más que aplicar la filosofía del humor que garantiza victoria sin falla al México de las oportunidades a prueba de valles y crestas.

Sobran las evidencias de que el mexicano sale en todo momento avante sobre episodios constantes del alza en los precios del dólar, que si vitoreamos que Washington “es callado, tímido e inocente tiene la mirada”, por aquello de su llegada al tope de los 17, o la recreación de la serenata de Juárez al prócer gringo, muy bien peinado desde su trinchera del billete de a 20, para cantarle un “te pareces tanto a mí”, entre tantas, tantas sátiras paliativas de un entorno de crisis.

Y este fin de semana que el peso cerró su mejor semana en dos meses, conviene celebrarlo desde la silla cinéfila. En la filmografía mexicana destacó una de las producciones más dolarizadas de la historia, se trata pues del cortometraje Guan jondred dollar, del director Antonio Galicia.

Porque a pesar de la crisis las y los nacidos en la América Septentrional estamos en el mundo para chingar, porque para chingón, chingón y medio y chingo mi madre si no.

Guan jondred dollar es título y protagonista de la historia; de mano en mano, en un pueblo pequeño y mágico donde el fantasma de la deuda instaló una soga a manera de red para que unos tiren de otros, explica cómo en la gran escala la moneda en circulación más extendida en el mundo es la cocaína que reanima a una adicta economía mexicana.

Fueron y son los mismos connacionales, hartos de su gobierno enclenque y servil al interés de otros, quienes tuvieron que salir de casa para dar sustento a la familia, para que la vida tenga un poco de certeza en la práctica del bolsillo.

Bastó que un tal Benjamin Franklin visitara el rancho para dar un inesperado respiro al vecindario, donde fue acogido con beneplácito mientras un par de acalorados güeros se espantaban el calor y el polvo tras horas de árido viaje.

Por ahí el Instituto Mexicano del Sonido suena para dar la bienvenida al de a cien verdes, con un himno de aliento que recuerda cómo ninguna superioridad monetaria impedirá que …enamoradas, felices, alegres bonitas las muchachas van.

Vea el cortometraje mexicano Guan jondred dollar. Antonio Galicia. 2012.

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