After dark, de Haruki Murakami

El autor japonés Murakami ha llegado a puestos muy altos en popularidad, aun siendo menospreciado por diversos académicos. Es muy fácil que cuando un autor comienza a ser famoso en vida, cause desconfianza en muchos lectores cultivados y en críticos, así como la polémica que provoca dentro de las escuelas. A Murakami lo han catalogado entonces con términos muy despectivos como: autor para hipsters o favorito de los adolescentes que se quieren sentir intelectuales, o escritor snob. Y para darles más armas a sus atacantes, se le ha negado dos veces consecutivas el premio Nobel, aunque cuestionar las reglas del Nobel hoy en día puede ser muy relativo, pues la designación de este estímulo se debe a muchos aspectos, incluyendo intereses políticos. Pero hay algo que se puede asegurar, quienes han explorado varias de sus obras, sabrán que les han gustado a partir de que se miden en grados de “rareza”. No existe una impresión común en todos sus libros, por lo general, algunos impactan mucho y otros parecen ligeramente desconcertantes, otros intrigan de un modo más particular. Y es ahí cuando la obra deja hablar más de sí, que la popularidad del artista. Tokio blues es un claro ejemplo; a muchos les ha parecido sensacional, mientras a otros les ha trasmitido un aire de repudio y sordidez, pero es rara la vez que este libro pasa desapercibido a los ojos de algún seguidor. Otros de sus lectores tendrán preferencias por títulos como: IQ84, Sputnik mi amor, Al sur de la frontera, al oeste del sol o Crónica del pájaro que da vuelta al mundo.

El riesgo que se tiene con leer a Murakami es una cierta recepción de ideas muy distintas a las originales, pues estando del lado occidental recibimos historias con mucha carga de simbolismo oriental, añadiéndole que en las traducciones se pierden muchos detalles de la esencia principal. Pero esta pérdida al parecer se ha vuelto atributo, pues aumenta el grado de misterio provocado en las letras japonesas de tal escritor. Esto mismo puede pasar con otros autores del país como Yukío Mishima, Kabawata o Banana Yoshimoto.

En esta ocasión, se hablará sobre uno de sus libros menos aclamados, pero jamás menospreciado ante los otros títulos, incluso es ganador del premio Franz Kafka 2006. Se trata de After dark. La novela se lleva a cabo durante toda una noche y cada capítulo muestra, al inicio, un reloj de manecillas que marca la hora en que están sucediendo los acontecimientos. Los personajes principales son dos hermanas: una permanece despierta en el transcurso de la novela y la otra dormida, pero ambas viven sucesos intensos desde cada situación. Mari Asai, la menor, se encuentra leyendo en un café y el último tren de regreso a casa se ha ido, pretende quedarse ahí leyendo hasta el amanecer, pero su objetivo se ve irrumpido cuando recibe dos visitas, la primera de Takashi, un músico de jazz que está enamorado de su hermana Eri, y la segunda provocada por la primera, una recepcionista de hotel quien necesita su ayuda para descifrar lo que dice una mujer china que ha sido golpeada en tal posada. Al aceptar, Eri tiene una serie de acontecimientos que van desde divagar sola por las calles de Tokio, las cuales ofrecen una atmósfera totalmente distinta de noche, hasta enfrentamientos con la mafia china. Mientras tanto, Mari Asai se ha sumergido en un profundo sueño inexplicable. Estando quieta en su cama, la televisión se enciende, sin embargo el aparato está desenchufado, la pantalla sintoniza a un hombre que la está observando, Mari jamás se percata de la situación hasta que de pronto aparece dentro de la pantalla y al despertarse ve desde ahí su habitación en medio de la quietud y la penumbra. Mari debe hallar la manera de salir de tan absurda situación, pero antes debe encontrar el modo de frenar a su largo sueño y tal vez la única solución es seguir durmiendo. Mientras Mari permanece petrificada en el sopor, las historias que vive Eri tienen una relación directa e indirecta con su hermana y es un peso que debe ir venciendo conforme avanza la historia.

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Portada original | After dark (Murakami-2004)

After dark es el reflejo de un periodo actual, regido por el desencanto recaído en los adolescentes, quienes pueden presentar dos extremos: el de Mari, escaparse de su realidad evadiéndola. O el de Eri, escapar del hastío real a partir de interpretaciones de rebeldía y oposición, pero hacer recorridos, saltando de lado a lado y seguir encontrando la inmundicia social incluida en una estructura de la desilusión, la cual se descubre más cuando la noche está en su mero auge.

Dentro de la recomendación musical, sería imperdonable que no fuera el mismísimo Curtis Fuller, por una referencia a él, la novela es titulada After dark, el soundtrack que acompaña todo el tiempo trascurrido es la pieza de este autor titulada: ‘Five spot after dark’. Un elemento que se incluye siempre en las obras de Murakami es el jazz, la mayoría de sus cuentos y novelas siempre se presentan la influencia de este género musical. El trombonista Fuller, nacido de padres jamaiquinos y huérfano a temprana edad, tuvo que ganarse la vida desde muy chico, encontrando en la música su don y alma entera. Colaboró primero con diversos quintetos en Detroit y después se desplazó a Nueva York, donde probó suerte comenzando a grabar varios álbumes a la vez, participando con varios músicos importantes. Al escuchar ‘Five spot after dark’, podrá visualizarse claramente a Eri Asai recorriendo las calles de Tokio en su ambiente taciturno y peligroso: luces de neón, carteles por doquier, calles vacías con escasos automóviles circulando, faros alumbrando los parques, edificios con la mayoría de sus luces apagadas y bandas de jazz ensayando en habitaciones subterráneas hasta el alba.

Sobre El Autor

León Cuevas

El responsable y dueño de Sinestésica es el dibujante hidalguense León Cuevas. Reside en Ciudad de México y es egresado de la Escuela de Escritores de la SOGEM. Publicó varios cuentos en diarios digitales, así como uno impreso en la antología Encuentro de escritores hidalguenses del Centro de Arte y Filosofía. Publica también en Sayyeah.tv, sobre cine, espectáculos y libros. Tuvo diversas exposiciones individuales y participó en varias colectivas, tanto en Pachuca como en Ciudad de México. Es autor de la obra teatral “Las seis muertes de Ofelia”.

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