“Huapalcalco está vivo, se mueve con el corazón y se multiplica”
Darío Lobato.

ES UN errante, Darío Lobato es un errante, que se encuentra permanente dividido en dos lugares: es argentino de nacimiento, el típico acento austral lo delata cuando habla y es de Huapalacalco también, le pertenece a sus acantilados, a la pirámide, a las piedras con las que entabla un diálogo primigenio, a ese cielo y a ese descampado. Es un ser atravesado por la poesía, que conjunta sus dos hábitat y desde hace 11 años siempre vuelve al “lugar de la casa de madera”.

La otra mirada es el segundo libro que el poeta argentino Darío Lobato escribe inspirado en la zona arqueológica de Huapalcalco, ubicada en el municipio de Tulancingo, en el estado de Hidalgo. La Asociación Civil Niebla y Tiempo, que durante 13 años ha resguardado la zona arqueológica y ha buscado sea reconocida y protegida como tal por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y la editorial Recuerdos, coadyuvaron para publicar este ejemplar.

La visión de Lobato queda plasmada en su interpretación de los vestigios prehispánicos, en el poder que adquieren sus palabras como mecanismo de comunicación, con un entorno que a simple vista parece inerte pero que resguarda los conocimientos, cosmovisión y cultura de la región. Huapalcalco es uno de los sitios más antiguos de América, con evidencias de ocupantes humanos, al tener pinturas rupestres que datan de aproximadamente 13 mil años de antigüedad.

“Huapalcalco está vivo, se mueve con el corazón y se multiplica” repite incesantemente el poeta. Es un mantra que hace eco dentro de él: hay lugares que te habitan, de los que te vas y siempre dejan en ti su presencia, por eso uno regresa y regresa siempre, porque “uno vuelve a los lugares dónde amo la vida” dice Chavela Vargas.

El aedo se permite soñar, juega, se asume niño, habla el lenguaje natural de las cosas, porque la poesía se teje en un idioma sencillo; en el habla de los niños crece y encuentra piedras con lagos dentro, cenzontles que engañan a los pequeños y se esconden entre los nopales transfigurándose en 400 voces. El tiempo no pasa en Huapalcalco, lugar emblemático que debemos cuidar y asumir la visión de los Topializ, palabra náhuatl que quiere decir Lo que nos compete preservar.

“En esa región de flores y cantos
donde una mirada vale
diez vidas
siempre hay pájaros que van
/y poetas que regrsan
una región de batallas incompletas
un desnudo indescifrable
/casi un teorema”

Fragmento del poemario Huapalcalco, la otra mirada.
Darío Lobato.
Editorial Recuerdos

“El ciego corre sin caerse, hasta tropezar con Dios, luego se levanta, abre los ojos y enciende la tierra donde había caído”, es la justificación que encuentra el autor para venir. En su concepción, estas palabras conforman una realidad que le permite comunicarse con el lugar. –“No se rompe la piedra para libera la palabra cautiva, se le acaricia con el corazón”- me dice, se conmueve y metamorfosea el entorno con sus postulados poéticos.

Un hombre que pasó 40 años trabajando como cajero en un banco, deliberadamente ejerce su verdad lírica, alude al lenguaje de la niñez, piensa y se expresa como un niño –“Resiste, insiste, busca”- así el poeta sobrevive a la realidad secular.

En Pachuca, Tulancingo y la Ciudad de México se efectuaron 17 presentaciones editoriales promocionando el libro de Darío Lobato

Sobre El Autor

Tania Martínez Suárez
pros_critos@hotmail.com

soy un atado de ideas zurda y necia comunicóloga proscrita madre indeVida

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