La historia de la prensa es una línea de investigación que interesa en la disciplina desde que el periodismo entró a la academia. Entre los primeros estudios destacan los trabajos de María del Carmen Ruiz Castañeda, sobre las relaciones de la práctica periodística con la Constitución de 1957 y la Revolución Mexicana; las historias del periodismo y los grandes periodistas del pasado escritas por José Bravo Ugarte y Moisés Ochoa Campos y un libro de Luis Castaño relacionado con la libertad de pensamiento e imprenta. Estas investigaciones se caracterizaron por hacer breves reseñas del desarrollo del periodismo nacional, centrándose en ofrecer datos biográficos de periodistas, descripciones de algunos periódicos, y explicaciones de la situación tanto laboral como profesional de los periodistas.

El libro El periodismo en México, 450 años de historia (1974), de María del Carmen Ruiz Castañeda, Luis Reed y Enrique Cordero representa una fuerte influencia para las siguientes investigaciones en la historia de la prensa en nuestro país. Por primera vez un texto aportaba datos “para una cabal comprensión de las actividades que en el pasado desempeñó la prensa como difusora de la cultura, como arma política y cuyas proyecciones definen en gran medida el estado actual de la república”.

La obra, dividida en quince capítulos, da a conocer todas las etapas vividas hasta el momento por el periodismo nacional, desde la existencia de los llamados pregoneros, hasta el desarrollo de la prensa según los periodos históricos del país: Colonia, Independencia, Primer Imperio, la República, la Reforma, la Intervención, el gobierno de Benito Juárez, el Porfiriato, la Revolución y la posrevolución con los gobiernos de Obregón, Calles y Cárdenas. En su última edición abarca hasta la década de los ochenta.

Después del libro de Ruiz Castañeda, el número 109 de la Revista de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales es otro referente obligado porque precisa en aspectos hasta esa fecha poco estudiados. Así, los trabajos presentan análisis de los periódicos El Imparcial; El Hijo del Ahuizote y, El Diario del Hogar. Se hizo referencia a la prensa y al poder eclesiásticos en el siglo XIX, se analizó la prensa de Durango y los periódicos electoreros en el porfiriato, se describen las publicaciones especializadas, y se detalló la trayectoria periodística de Félix Palavicini.

En todos los trabajos citados, el periódico fue la materia prima de los investigadores, y lo consideraron no sólo una fuente de lenguaje escrito que proporciona fechas, nombres y noticias, sino también un lenguaje simbólico, cargado de ideología y signos que se generaron bajo determinadas circunstancias y por específicos personajes comprendidos dentro de un tiempo y ambiente particular que era necesario precisar. Es así como a través de la narración y la descripción en los textos se presenta la reconstrucción particular de un periódico o de un periodista en un momento determinado de la historia de México. Así, de un estudio general se realizaron análisis más delimitados y detallados de elementos que conformaban a la historia del periodismo: el periódico, los periodistas y la situación social, política y cultural del momento estudiado.

Dos décadas después, 1980 – 1999, se mantienen las investigaciones de muchos pioneros. Una de ellas es la obra de Ruiz Castañeda y Lombardo titulada La prensa. Pasado y presente de México (1987), que es un muestrario de 175 periódicos que aparecieron en la capital. El texto incluye una reproducción facsimilar de la portada de cada publicación elegida y los datos distintivos de su contenido. Las mismas autoras advierten que no se pretende hacer una historia del periodismo sino únicamente dar a conocer entre las personas interesadas en el tema la existencia de esos ejemplares en el acervo de la Hemeroteca Nacional para posibles estudios futuros.

En tanto, el libro Escenario de la prensa en el porfiriato (1989) de Florence Toussaint es una obra completa que analiza la prensa en México de 1876 a 1910 y que recupera los datos de los periódicos publicados en el periodo: sus contenidos, medios técnicos de impresión, las redacciones y talleres y sus lectores. Se trata de investigar las publicaciones no desde sí mismas, sino desde los aspectos que influyeron en su factura: las instituciones, la tradición, el desarrollo tecnológico como elementos que marcaron los límites de la prensa y también posibilitaron su existencia. A juicio de la investigadora la historia de un periódico es una e irrepetible, pero independientemente de su signo político, de su especialidad y de sus fines, los periódicos en su conjunto se enfrentaron a obstáculos, situaciones y oportunidades semejantes derivadas de las características de la sociedad en que nacieron y circularon por lo que es necesario estudiarlos siempre dentro de un contexto para poder explicarlos.

Por su parte, Irma Lombardo en De la opinión a la noticia (1992) centra su estudio en el momento en que la prensa nacional da más prioridad a los géneros informativos -nota informativa, entrevista y reportaje- que a los géneros de opinión, entre ellos el artículo y el ensayo. El trabajo es descriptivo narrativo y da a conocer la aparición de los primeros reporteros, ubicando el caso en el contexto político, social y cultural que se vivía en esa época. Recuperó más de 150 textos periodísticos de diferentes periódicos de la época como El Federalista, El Siglo XIX, El Monitor Republicano, El Nacional y La Patria, entre varios más.

Para reconstruir ese lapso, la investigadora hace referencia de manera directa a los contenidos insertados en las publicaciones periodísticas analizadas que permiten atisbar tanto la situación social, política y cultural del país como la labor reporteril de los periodistas de ese entonces. No solamente cita nombres de periódicos, fechas y periodistas sino que permite al lector leer de manera directa la forma de expresarse de esos primeros reporteros. Además, después de cada cita la investigadora hace una interpretación  del texto recuperado.

En los estados de nuestra República Mexicana una investigadora que ha estudiado la historia de la prensa es Celia del Palacio Montiel, de la Universidad de Guadalajara, sus trabajos se han centrado en reconstruir los inicios del periodismo en su estado, un ejemplo de sus aportaciones es el libro La Gaceta de Guadalajara (1902-1914). En dicha obra, la autora reconoce que son pocos los estudios que se han realizado sobre la prensa regional y la mayoría de ellos son trabajos de carácter descriptivo. Asegura que en su estudio era inevitable el enfoque histórico por la firme convicción de que sin un análisis y comprensión del pasado, no se puede comprender en su totalidad el presente. Para ella no queda duda de que muchas de las modalidades y formatos de la prensa actual  no podrían comprenderse sin una somera revisión de sus antecedentes.

El siglo XX cierra con  otras pioneras en los estudios de la historia del periodismo Laura Navarrete Maya y Blanca Aguilar coordinaron el libro La prensa en México (1810 – 1915), que inserta varias temáticas en torno a la historia del periodismo mexicano y puede considerarse como la publicación más actualizada relacionada con esta línea de investigación. Los ensayos y autores son:“La prensa realista en la revolución de Independencia (1810 – 1811)”, de Martha Celis de la Cruz; “Lizardi, precursor de la Reforma”, de María Rosa Palazón Mayoral; “La prensa femenina en México durante el siglo XIX”, de Elvira Hernández Carballido; “Periodismo informativo y de opinión en la época de la Reforma”, de David Guzmán Jiménez y Héctor Ortega Zapata; “El periodismo literario de Francisco Zarco”, de Angélica Arreola Medina; “La prensa satírica durante el régimen de Lerdo de Tejada”, de Laura Navarrete Maya; “La figura del reportero mexicano”, de Irma Lombardo; “La imagen de Porfirio Díaz en la prensa capitalina de su tiempo”, de Blanca Aguilar Plata; “Las revistas masculinas mexicanas a principios del siglo XX”, de Consolación Salas; “El periodismo humorístico y satírico en la primera etapa de la revolución Mexicana”, de Pilar Mandujano Jacobo; y, “La prensa revolucionaria durante la etapa constitucionalista”, de María Teresa Camarillo.

Al iniciar el nuevo milenio Carmen Avilés, Emanuel Hernández y Julio Horta coordinan El periodismo en México, donde más de veinte autores hacen referencia a una época, a un periódico o a un periodista cuyas obras han determinado lo que es la práctica periodística de hoy.

Vale la pena, con toda sencillez, recuperar el libro Nuestra memoria impresa. Aproximaciones a la historia de la prensa en el estado de Hidalgo, que escribió Elvira Hernández Carballido, que permite ubicar los nombres de publicaciones y de periodistas de esta región y que fue editado por la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo.

En este recorrido puede advertirse la gran variedad de estudios sobre la historia de la prensa, los investigadores que se han especializado en el tema así como las pocas referencias a la metodología empleada. Es así como el periodismo nacional tiene historia.

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